sábado, 31 de diciembre de 2016

Ángeles

Ángeles y arcángeles en la Catedral de Cuenca

Arcángel del Triforio de la Catedral de Cuenca

A pocas horas de comenzar un nuevo año, quiero que la última publicación en mi blog sea la imagen de visita de un ángel. Como un preludio del trabajo de investigación que llevo en marcha y me gustaría concluir al terminar el 2017, para ser presentado en el 2018.

La Sagrada Escritura llama ángeles a la existencia de seres espirituales, no corpóreos y es una verdad de fe.

Los ángeles superan en perfección a todas las criaturas visibles y poseen inteligencia y voluntad, son inmortales. Cristo en el centro del mundo angelical, le pertenecen y son los mensajeros de su designio de salvación.

Desde el principio de los tiempos y a lo largo de la historia de la humanidad, los hallamos anunciando la salvación. Nuestra Catedral es un templo privilegiado en número de obras sobre ángeles y arcángeles, el triforio es el lugar más rico en ángeles.
Trabajando muy cerca de la gloria angelical

Cuenta una leyenda que desde  nuestro nacimiento un ángel apoya un dedo sobre nuestros labios y dice: “Calla no digas lo que sabes”. Por eso nacemos con una hendidura en el labio suprior sin recordar nada del sitio de dónde venimos.

Que este nuevo año que comienza este lleno de amor y felicidad para todos.

Feliz año 2017


José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico

viernes, 30 de diciembre de 2016

Feliz año 2017


Que este nuevo año sea el AMOR inunde nuestra alma y la FELICIDAD se pueda reflejar en nuestras caras. Os deseo a todos y todas, de corazón todo lo bueno. ¡¡ Feliz año nuevo!!


martes, 27 de diciembre de 2016

San Juan Evangelista



Hoy, 27 de diciembre, se celebra la festividad de San Juan Evangelista. 

De todos los apóstoles es el único que murió de muerte natural, pues el resto murieron martirizados.


Imagen de San Juan Evangelista.
Desfile procesional de 2016
Foto: José María Rodríguez González
El misterio se cierne sobre el final de San Juan Evangelista. Ateniéndonos a San Irineo, Padre de la Iglesia, discípulo de San Policarpo y éste a su vez discípulo de San Juan, afirma que San Juan se estableció en Éfeso después del martirio de San Pedro y San Pablo, siendo imposible la determinación de la época con precisión. Hay que atenerse a la tradición que cuenta que durante el reinado de Domiciano, San Juan  fue llevado a Roma para ser martirizado, cosa que no sucedió. La misma tradición afirma que fue desterrado a la isla de Patmos, donde escribió el libro del Apocalipsis. En el apócrifo “Actas de San Juan” hace mención a la frase: "Asunción de San Juan" que ha dado pie a diferentes hipótesis sobre su muerte o ascensión. 

Estas hipótesis toman cuerpo al desaparecer de Éfeso San Juan en los últimos días de su vida, dando lugar a creer, por parte de los más próximos a él que sencillamente ascendió al cielo en cuerpo y alma puesto que nunca se encontró su cadáver, creencia que se acrecentó en las palabras de Cristo, al afirmar sobre el discípulo amado, de que “no moriría”, idea que tuvo gran difusión en el siglo II. También es verdad que los griegos afirman que la tumba de San Juan se encuentra en Éfeso. 
De acuerdo con San Epifanio, San Juan murió en Éfeso hacia el tercer año del reinado de Trajano, siendo el año 100 de la era cristiana, a la edad de 94 años.

Libro de Actas de la Hermandas de
San Juan Evangelista
La iconografía que identifica a San Juan, además del libro y la pluma que lo identifica como evangelista, está el águila que lo distingue de los otros tres evangelistas que junto con ellos forma el tetramorfo, a menudo representado en el Medievo. Otro atributo que lo distingue es su juventud, con relación a los demás apóstoles que son representados con barba y más ancianos. 


En Cuenca su imagen es venerada en la Iglesia de parroquial del Salvador y su Venerable Hermandad es una de las más antiguas, pues inició en el desaparecido Convento de San Agustín, fundado en el año 1585. Probablemente fuera a partir de 1616 cuando iniciara su desfile procesional por la ciudad al estar encuadrada en el Cabildo de San Nicolás de Tolentino hasta su transformación en cofradía en el año 1702 acreditado por su Libro de Actas que conserva la Hermandad.


Cuenca 27 de diciembre de 2017

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico

Cuadro de la muerte de los Apóstoles

lunes, 26 de diciembre de 2016

Los aguinaldos y la fiesta de entrada del año


Los regalos se fueron institucionalizando y se convirtieron en gratificaciones salariales. 


Hay costumbres que se van perdiendo, en parte por comodidad y en parte porque ya no hay necesidad. En mis años de niñez nos juntábamos los chicos del barrio y recorríamos el vecindario, casa por casa, cantando villancicos con nuestras panderetas y zambombas y botellas vacías de anís del mono, a esta costumbre siempre se le ha llamado “pedir el aguinaldo”. Se obtenía de todo pero más que dinero conseguíamos mantecados, caramelos y toda clase de dulces.

Si buceamos en sus orígenes tendremos que irnos al Concilio de Tours en el año 567, los padres de la iglesia tomaron la decisión de establecer una celebración paralela a las paganas para erradicarlas o cristianizarlas. El día uno del año se felicitaban recíprocamente los antiguos romanos, haciéndose mutuos regalos. Estas fiestas eran en honor al dios Jano, divinidad de dos caras; una de las cuales miraba al pasado año y la otra al futuro. Juntamente ofrecían liberaciones en honor  a la diosa “Fuerza”, conocida por los nombre de Strenua, Strenia o Strenna, cuyo principal santuario se hallaba en el islote del Tiber. Estos regalos eran denominados strenae en memoria de la citada diosa.

En la Edad Media, los reyes y la clase acomodada siguieron celebrando la fiesta de la entrada del año, en especial la Navidad y la Pascua que eran los días donde se intercalaban los regalos, pero cuando realmente surgió con fuerza fue en el Renacimiento. En el siglo XVI este tipo de regalos se llamaban étrenes llegando a generalizarse en la época de Luis XIV, el monarca no contento con ello, quiso abolirlo en el año 1793, bajo un edicto, pero la supresión no tuvo efecto y la protesta fue general. Estos regalos o aguinaldos se los daban a los mozos de cafés, peluqueros, cocheros, etc. Esta costumbre de regalo y propina se ha conservado hasta nuestros días en Europa.
Los regalos se fueron institucionalizando y se convirtieron en gratificaciones salariales. En España el origen del aguinaldo como salario pagado en dinero se sitúa en los años de la posguerra. En 1944 una orden gubernamental exigió que en el aguinaldo navideño se pagase, como mínimo el sueldo de una semana en efectivo. En 1947 se instauró la paga del 18 de julio por valor de una semana de salario. Con la llegada de la democracia, en el Estatuto de los Trabajadores de 1980 se estableció que el salario anual fuera dividido en 14 pagas mensuales, correspondiente a dos extraordinarias, la del verano y la de Navidad. Para que la paga que se otorgaba en verano no fuera conmemorativa, se trasladó oficialmente al 24 de junio, santo del Rey Juan Carlos I.

Y así ha sido como unos aguinaldos de dulces y pasas se convirtió en unas pagas extras para los ciudadanos.

Cuenca, 26 de diciembre de 2016
José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico 

domingo, 25 de diciembre de 2016

No habría Belén sin pesebre

Pedazos de madera de lo que tal vez fuera parte de la cuna se exhiben en un relicario en la Basílica de Santa María la Mayor en Roma.

La noche de Navidad muchísima gente se apiña  en dicha basílica para ver el pesebre.

El culto a las reliquias se ha venido ejerciendo desde los primeros años de las persecuciones cristianas, teniéndose en gran estima cualquier objeto relacionado con aquellas personas que murieron por su fe. Convirtiéndose en un fenómeno social, económico y cultural.

La primera emperatriz en abrazar la religión cristiana fue Santa Elena. Ella dedicó parte de su vida en llevar a Roma los objetos más venerados, entre ellos la cruz, los clavos, el rótulo de encima de cruz y de más objetos relacionados con Cristo.
Misterio del Belén de la Plaza de la Hispanidad de Cuenca
Foto José María Rodríguez González

En Evangelio de San Lucas nos cuenta que Jesús al nacer fue envuelto en pañales y acostado en un pesebre. En vano iríamos hoy a Belén en busca del feliz pesebre donde estuvo reclinado el Divino Infante.
 Hace ya catorce siglos que huyó de aquellas tierras y vino a albergarse a Roma, en la suntuosa Iglesia de Santa María la Mayor, elevado en el monte Esquilino. La noche de Navidad muchísima gente se apiña  en dicha basílica para ver el pesebre llevado a hombros de los sacerdotes oficiantes como si fuera la nueva Arca de la Alianza.

Lo que sí se puede admirar en Belén es la cueva donde nació el Salvador. Forma la cripta de la Basílica del Nacimiento, edificado por la Emperatriz Elena. Esta cueva, recubierta toda de mármoles preciosos, está alumbrada por treinta y dos lámparas de plata, regaladas por diferentes reyes y emperadores Católicos. El lugar en que estaba María cuando dió a luz, se ve señalado por una estrella de plata incrustada en el pavimento, alrededor de la cual se lee la inscripción que dice: “Hic de Vírgine María Jesus Christus natus est”.
Portal de Belén.  Plaza de la Hispanidad de Cuenca
Foto José María Rodríguez González


Las reliquias procedentes del nacimiento están diseminados por distintas partes del mundo. Pedazos de madera de lo que tal vez fuera parte de la cuna se exhiben en un relicario en la Basílica de Santa María la Mayor en Roma; los pañales que lo envolvieron, se dice que están en un gran cofre de la Catedral de Aquisgrán en Alemania. En España, en la Catedral de Lérida, se guarda, supuestamente, algunos pañales, pero que desaparecieron durante la guerra civil, no quedando más que pequeños retazos.

sábado, 24 de diciembre de 2016

Papas Noel motorizados por Cuenca

Esta mañana hemos quedado gratamente sorprendidos con la presencia de un grupo de moteros, todos ellos vestidos de papa Noel.

Aquí tenéis una muestra
























Cuenca, 24 de diciembre de 2016

El primer Belén que fue representado en la historia

San Francisco de Asís fue el promotor de la iniciativa en el siglo XIII

La devoción a la memoria del nacimiento del Salvador nació ya en los primeros siglos del cristianismo.

Con el nombre de Navidad y con fecha de 25 de diciembre se empezó a celebrar esta fiesta en las dos iglesias, la oriental y la occidental en el siglo IV, a expensas  del Papa  Julio I.


La devoción al pesebre por la representación de belenes o nacimientos, empezó a popularizarse a principio del siglo XIII con San Francisco de Asís.

Por el año 1223, San Francisco, que se hallaba en Roma, logró  del Sumo Pontífice el permiso para celebrar el nacimiento del Salvador en un pueblecito llamado Grecia. Allí levantó un altar en el campo, preparó un pesebre, llevó un buey y un pollino y lo dispuso todo imitando la cueva de Belén. San Francisco, junto al belén, ofició de diácono y predicó sobre las grandezas y misericordias del Mesías.

Todos los fieles acogieron con júbilo esta piadosa institución del patriarca de Asís. Santa Clara la estableció en los conventos de su Orden. Ella misma ayudaba con gran gozo a disponer el Belén y exhortaba a sus hijas por todos los medios a esta devoción.

Los hijos de San Francisco propagaron por el mundo entero ésta saludable invención, mostrando siempre singularísimo amor al Divino Infante de Belén.

Es de agradecer el que este año volvamos a disfrutar de un belén viviente en Cuenca. Felicidades por la iniciativa y que el año que viene será un poquito mejor.

Cuenca. 24 de diciembre de 2016


José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico. 

miércoles, 21 de diciembre de 2016

El solsticio de invierno y el nacimiento de Cristo



Hasta el siglo XII las parroquias europeas no comenzaron a registrar la fecha del 25 de diciembre como fecha del Nacimiento de Jesús.


Muchas han sido las especulaciones que se han realizado para determinar el nacimiento de Jesús.
Puesta de Sol del 21 de diciembre. Solsticio de Invierno
Cuenca, a las 17.40 horas 

En los primeros siglos del cristianismo sólo se celebraba la Pascua de Resurrección. Cuando se empezó a considerar la celebración de la Natividad de Jesús los teólogos acudieron al pasaje bíblico de Lucas que dice: “Había en la misma comarca algunos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno  durante la noche su rebaño…” (Lc.2,8) este relato y ubicando el nacimiento en Belén les parecía que la festividad debería implantarse el 25 de marzo o del 15 al 20 de abril, que es cuando las temperaturas son más suaves para dormir a la intemperie, otros por estirar más la fecha la ubicaban entre el 6 y el 10 de enero.
21 de diciembre 17.48 desde la ruta turística de Cuenca

Hasta bien entrado el siglo VI no se decidió una fecha fija. Anteriormente, en el pontificado de Liberio, sobre el 352, se tomó como fecha la noche del 24 al 25 de diciembre, haciendo coincidir la festividad romana de: “Natalus Solis Invicto” (nacimiento del Sol invencible) una festividad muy popular que el nuevo Credo no había logrado cambiar por el arraigo festivo y popular del Solsticio de invierno.

Hasta el siglo XII las parroquias europeas no comenzaron a registrar la fecha del 25 de diciembre como fecha del Nacimiento de Jesús.

La iglesia Ortodoxa celebra el nacimiento de Jesús trece días después de la católica.  Un posible motivo es que la iglesia Ortodoxa se sigue guiando por el calendario juliano, que fue instituido por Julio Cesar en el año 47 a.C., los católicos y cristianos en general se guían por el calendario gregoriano que fue instituido por el Papa Gregorio XII en el año 1582 debido a ciertos desajuntes entre el calendario civil y el astronómico.

Cuenca, 21 de diciembre de 2016


José María Rodríguez González

lunes, 19 de diciembre de 2016

Caprichos de la diosa fortuna

Hijos de la suerte. La lotería de Navidad

Todos  en mayor o en menor cantidad guardamos un décimo o una participación de lotería de Navidad. La ilusión crece en cada persona creyéndose dueño y señor de obtener el premio soñado ante la inversión realizada para alcanzar el dorado río de oro que la fortuna ha de coronar en victoria la inversión realizada.

La lotería española tiene un entronque en la rifa que creó la Casa de Austria en beneficio de la Hacienda Nacional. Tenía carácter accidental y extraordinario por ser un arbitrio que cundió en aquella época por las prebendas que se ofrecían como premios a los jugadores en títulos, hidalguías y mercedes reales a los magnates y a los cortesanos.

Carlos III intentó crear un beneficio permanente para asilos y hospitales y por Orden del 30 de septiembre de 1703, lo estableció con carácter de socorro normal. Esta lotería se llamó “Beneficiata” al ser destinado su producto a la beneficencia pública.

En la Plaza de San Ildefonso de Madrid, en una antigua casa se instaló la primera oficina que tuvo Lotería Nacional siendo su primer director general un napolitano llamado José Peyá.
Como Carlos III al establecer los beneficios del juego  tuvo la intención de que los beneficios fueran a proteger los Colegios, Hermandades, Asilos y Hospitales coincidió con los fines de su reinado, su sucesor Carlos IV comenzó a cumplir los deseos de su antecesor destinando las ganancias al socorro de las entidades benéficas por lo que en esta primera vez que se destinaron  las cantidades ordenadas por el Rey fueron enviadas al Hospital General 50.000 pesetas, a la inclusa 23.000 y el resto a las entidades citadas, no olvidando el Colegio de Doncellas Pobres de San Diego de Alcalá a algunos huérfanos de empleados y otras personas necesitadas.

Como la Lotería iba en auge Fernando VII estableció los premios extraordinarios de Navidad, cambiando la forma y procedimiento de la lotería antigua por la moderna que en nuestros días disfrutamos. Esta lotería que llamaron moderna comenzó en Cádiz en el año 1812.

Madrid se ha visto agraciada 78 veces con el premio gordo del sorteo extraordinario de la Navidad, seguida de Cataluña con 47 veces, seguida de Valencia con 20, en Sevilla 16, en Cáliz 13 y Málaga 13. Con 11 ha tocado en Vizcaya y Zaragoza. En Murcia son 9 las veces que se ha visto agraciada, en Asturias han sido 9 las ocasiones las que ha tocado; en Cantabria, Badajoz, las Islas Baleares con 8 ocasiones; Guipúzcoa y Córdoba con 6; Burgos, A Coruña, Navarra y Lugo son 5 las veces que ha tocado el gordo; Segovia, Lleida, la Rioja, las Palmas y León se han visto premiadas 4 veces; Álava, Albacete, Almería, Ciudad Real, Castellón, Cuenca, Jaén, y Valladolid han sido premiadas en 3 ocasiones; Cáceres, Gerona, Guadalajara, Palencia, Pontevedra, Soria, Tenerife y Toledo en 2 ocasiones y Cáceres, Salamanca y Teruel sólo ha tocado en una ocasión. Donde nunca ha caído el gordo son las ciudades de Ávida, Huelva, Melilla, Orense, Tarragona y Zamora.

La primera de las tres ocasiones que se vió Cuenca afortuna con el premio gordo de Navidad fue en 1947 el número fue el 84.840; la segunda fue en 1953, una serie completa del primer premio se repartió entre nuestros paisanos conquenses, el numero fue el 9.773 y el vendedor fue D. José Parra que era el dueño de la administración más antigua de lotería en esos años y en el año 1990 fue la tercera vez, con el número 32.522 que trajo a Cuenca la cantidad de 240 millones de pesetas por serie.


Esperemos que este año de 2016 nos vuelva a sonreír la diosa fortuna con el premio gordo en nuestra ciudad de Cuenca. Suerte y no olvide de comprar un décimo.

Cuenca, 22 de diciembre de 2016

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico

jueves, 15 de diciembre de 2016

Felicidad y amor en esta Navidad

La Navidad es la inocencia y el candor, la fascinación de vivir con la esperanza de un mundo mejor.
Feliz Navidad a todos.
José María Rodríguez González

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Poetas y poetisas celebran a su patrón

Dedicado al Aula Poética de Cuenca


En el año 1952 se instituyo como patrón de los poetas a San Juan de la Cruz.
Componentes del Aula Poética de Cuenca


Hoy quiero felicitar a este grupo encantador de poetas como es el AULA POÉTICA DE CUENCA, que con tanto acierto dirige Raquel Carrascosa. Siento admiración por ellos, forman un grupo muy compacto y dedicado a dar a conocer y amar la poesía.
Su última intervención ha sido el leer poemas, con el gorro puesto de Papa Noel, junto al árbol de Navidad, que este año han puesto frente a la Catedral de Cuenca. Felicidades a todos sus integrantes que nos sigan deleitando con sus poemas.

La poesía fue para San Juan de la Cruz como la válvula de escape ante las complicaciones que se le agrupaban día a día, principalmente cuando emprendió la reforma del Carmelo que le llevó a estar encarcelado en una cárcel de Toledo, de donde una noche sin luna, escapó ayudado de su carcelero.
San Juan de la Cruz 
Con la poesía expresaba sus preocupaciones, lo que le movía a seguir trabajando por defender sus ideas y sobre todo los deseos y ansias que manaban de su corazón.
Como poeta fue un hombre lleno de sensibilidad como lo refleja en sus versos:
En una noche oscura,
Con ansias en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!
Salí sin ser notada,
Estando ya mi casa sosegada.

“Noche oscura del alma”,  “Cántico espiritual” y “Llama de amor viva” estos tres poemas constituyen la obra poética más importante de la poesía mística en los que nos muestra la ascensión del alma hasta su unión mística con Dios.
El poema de “Llama de amor viva” comienza así:

¡Oh llama de amor viva,
que tiernamente hieres
De mi alma en el más profundo centro!
pues ya no eres esquiva,
acaba ya su quieres;
rompe tele de este dulce encuentro.

En el cántico espiritual, los versos son canciones entre el Alma y el Esposo, refleja una explosión de amor difícil de igualar con otras palabras que no sean los versos del más gran de poeta de la mística española del siglo XVI.

Os escribo el primer quinteto:

¿Adónde te escondiste,
amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste,
habiéndome herido;
salí tras ti clamando, y eras ido.

Felicidades en el día de vuestro Patrón y que las musas os inspiren para que nos sigáis deleitando con vuestros versos.

Cuenca, 14 de diciembre de 2016.


José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

martes, 13 de diciembre de 2016

Santa Lucía, el más corto de los días

"Por Santa Lucía, acorta la noche y alarga el día"

Así reza en el refranero castellano. Pocas veces se equivoca el refranero, pero esta es una de esas veces y eso se debe al cambio de calendario que se realizó a finales del siglo XVI por el Papa Gregorio XIII, con el cambio decretado en 1582. Después de precisas observaciones astronómicas se paso el solsticio de invierno del 13 de diciembre, el actual 21. El dicho popular sólo hacía referencia a la celebración del Solsticio, cuando el Sol estaba más bajo que en el resto del año, acortándose el día. La tradición sigue en algunos pueblos celebrándolo, encendiendo hogueras y el refranero ha seguido presente en los dichos de los pueblos como: “Por Santa Lucía, achican las noches y agrandan los días”.

Pero si nos atenemos al santoral cristiano, hoy día 13 de diciembre se celebra Santa Lucía. Joven del pueblo de Siracusa (Sicilia - Italia) que vivió en el siglo IV, padeció el martirio durante las persecuciones de Diocleciano. Es venerada en la Iglesia Católica, Ortodoxa y Luterana.

También se celebra hoy la festividad de Santa Otilia, fue abadesa de Hohenbourg (Estrasburgo) y vivió en Alsacia en el siglo VII, ambas santas son patronas de la vista.

Santa Lucía.
Retablo de La Virgen del Alba
Catedral de Cuenca.
Foto: José María Rodríguez
Con respecto a Santa Lucía, según la leyenda diré que se trata de una joven siciliana, quedó huérfana de padre y su madre Eutiquia, dispuso para ella una buena boda con un joven de familia de buena posición; ella habiendo hecho voto de virginidad se negó a su casamiento. Su madre enfermó y Santa Lucía le hizo prometer que si conseguía su curación rompería el compromiso matrimonial. Así que peregrinaron a la tumba de Santa Águeda, célebre mártir de Catania, una vez que sano su madre, ella se vió libre del compromiso de casamiento pero el Joven novio la denunció como cristiana que era y al no querer renegar de su fe, perdió la vida siendo atravesada su garganta con una espada. Su muerte se ubica por el año 304 d.C. Debido a su nombre, que según la Leyenda Áurea significa “Luz”, se la convirtió en patrona de la vista, por ello se le representa en la iconografía con un par de ojos en un plato a partir del siglo XIV. Una talla de Santa Lucía podemos encontrarla en el lado derecho del retablo de “La Virgen del Alba”, de la Catedral de Cuenca.

Santa Otilia es invocada para las enfermedades de la vista, por haber nacido ciega y posteriormente haber recuperado la vista. Santa Otilia era hija del duque alsaciano Adalrico, por desgracia para ella nació ciega y sus padres la entregaron a una criada que la llevó al monasterio de Balma, donde, después de haber sido bautizada empezó a ver. Su vocación nació de los años que vivió en el monasterio por lo que su padre fundó el monasterio de Hohenbourg para ella del que fue abadesa. Allí vivió santamente hasta su muerte en el siglo VIII. Su leyenda dice que murió sin haber podido recibir el Viático, por lo que resucitó, tomó las Sagradas Especies y a continuación volvió a morirse. Es representada vestida de abadesa, con un libro abierto sobre el que reposan dos ojos. Esta santa en un principio se llamaba Odilia, pero a partir del siglo XV, en Baviera se le llamó Otilia, nombre por el que se le conocía en Alsacia, región francesa cuya capital era Estrasburgo.

Cuenca, 13 de diciembre de 2017


José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico

lunes, 12 de diciembre de 2016

El valor de la educación

Primar la enseñanza por encima de los intereses políticos

La educación es un derecho humano fundamental que todo el mundo debería tener, vemos como los políticos se benefician de este derecho en su provecho, cambiando las leyes cada vez que llegan al gobierno.

No caemos en la cuenta hasta que alguien nos señala con el dedo y nos saca los colores. ¿Cómo están nuestros estudiantes a nivel de conocimientos? En esta ocasión ha sido el informe PISA, una prueba reconocida internacionalmente cuyos datos de 2015, hace unos días salieron a la luz. Sobre una escala, donde la media es de quinientos puntos, España ha descendido desde el último examen tres puntos en ciencias (493), ha subido dos puntos en matemáticas (486) y ha mejorado en lectura con ocho puntos más (496). La muestra está realizada a más de 37.000 alumnos correspondientes a 980 centros españoles, siento esta la primera vez en la que participan todas las comunidades autonómicas con datos propios. En los datos se observa una gran diferencia entre el norte y el sur, con más de un curso y medio de diferencia entre los alumnos de Castilla y León, con 519 puntos en ciencias, mientras que los de Andalucía sólo obtuvieron 473 puntos.

Nuestra comunidad de Castilla La Mancha se encuentra en Ciencias, Matemáticas y Lectura en el centro de la tabla, concretamente en Matemáticas con 486 puntos nos vamos a la décima primera posición de las Comunidades españolas, pero por debajo de la UE con 493. En Lectura nos encontramos con 499 puntos en la octava posición por encima de la media española en tres puntos y cinco puntos por encima de la UE.

Estos datos del informe PISA ha dejado en España la imagen de una brecha de desigualdades dentro del territorio nacional que pone en tela de juicio la descentralización en competencias educativas. No ha faltado los que han intentado justificar tales datos con parámetros como gasto por habitante, de renta per cápita, de ratio de alumnos e incluso de inversión por PIB.

Es una pena que el sistema pedagógico lo defina la política cuando la enseñanza es más que un enfoque político. Creo que el éxito debe de emanar de un proyecto cultural donde se debe articular a la familia con la atención al profesorado, apreciando su responsabilidad y su esfuerzo, reconociéndose el compromiso profesional, vocacional y específico de los profesionales de la enseñanza. Apoyando los factores humanos como la motivación y la voluntad de perfeccionamiento en los alumnos. Dando el valor que se merece a una buena gestión. Tomando la enseñanza en serio, donde el rendimiento y el aprendizaje estén por encima del mero aprobado. Primando el aprendizaje y la enseñanza por encima de intereses políticos, sabiendo que una sociedad culta da: cohesión, estabilidad y fortaleza moral.

Cuenca, 12 de diciembre de 2016


José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

El Vítor, la manifestación mariana de un pueblo


A lo largo de la historia el pueblo conquense ha demostrado ser uno de los más recios creyentes y defensores de este misterio de la Concepción de María sin mancha.


EL Vítor de Horcajo de Santiago (Cuenca)
Estos días el pueblo de Horcajo de Santiago en Cuenca se sumerge en una manifestación mariana que tiene su origen en el año 1650, como así está documentado en las Actas de la Sesión del Consejo, actas custodiadas en el Archivo Municipal de Cuenca, ahí se encuentra el juramento hecho por la ciudad para defender que la Virgen Santísima, Madre de Dios. Fue la Orden de Santiago la que se encargó de defender el misterio de la concepción de María a través del “cuarto voto”.

La fiesta está fundamentada en portar el estandarte con la imagen de María Inmaculada desde la Iglesia parroquial por todas las calles del pueblo. La procesión está considerada la más larga de la cristiandad, pues desde el día siete por la tarde que sale, no regresa hasta el día ocho a su punto de partida.

Desde el interior de la iglesia sale el Vítor hasta la puerta de la iglesia donde es entregado a tres jóvenes jinetes que son los encargados de portar el estandarte. Este año ha tenido el honor de portarlo: Severiano Boga Mota, Juan Carlos Boga Mota y Florencio Almagro Arquero.
Cartel de las fiestas del Vitor 2016

Al término de cada novena se reza la salve y acto seguido se vitorea diciendo: ¡VITOR LA PURÍSNIMA CONCEPCIÓN DE MARÍA SANTÍSIMA CONCEBIDA SIN MANCHA DE PECADO! ¡VÍTOR! ¡VÍTOR! ¡VÍTOR! Esta frase de proclamación fue acuñada en el año 1694 desde entonces se utiliza en la procesión del Vítor.

Ayer día 7 se celebró la ofrenda de flores por la mañana y por la tarde en su última día de novena, a las 20 horas la iglesia se encontraba a rebosar de horcajeños y devotos venidos de diferentes lugares de la geografía española, momento en que se canta la salve y se procede a sacar el estandarte de la Inmaculada hasta la puerta del Sol, que así se llama la puerta principal de la iglesia. Tal es la acumulación de devotos que su traslado suele durar algo más de dos horas la salida del estandarte, momentos en que los horcajeños vitorean incesantemente al lábaro de la Inmaculada Concepción.

A lo largo de la historia el pueblo conquense ha demostrado ser uno de los más recios creyentes y defensores de este misterio, como así lo prueba las muchas publicaciones que se han hecho. En 1537 editó en Alcalá, el Canónigo D. Gonzálo González de Cañamares, un misal con la imagen de la Inmaculada, obra literaria de gran valor. Otro misal editado en pergamino y dedicado al Cardenal Cisneros figura igualmente la misa de la inmaculada.
Estandarte del Vítor


Constantemente estuvo Cuenca al lado de la sentencia inmaculista, así lo prueban los tratados de los eminentes teólogos: el tratado de la Concepción de Nuestra Señora de Fray Ambrosio de Montesinos, de Huete, que compuso también un Breviario de la Inmaculada para los religiosos de su Orden franciscana “Defensa de la Inmaculada Concepción”, del Padre Fernando Chirino de Salazar, Jesuita; el del licenciado D. Baltasar Parreño, cura de Sacedón, titulado “De la limpia concepción de Nuestra Señora”; el escrito de Fray Melchor de Huélamo, de Taranzón, sobre “Discursos predicables sobre la Salve”; “Devoción del Santo nombre de María” de Fray Francisco Rosillo, franciscano, de San Clemente; los escritos del famoso Padre Luis Molina, Gabriel Vázquez, Padre Andrés Marcos Burriel, de Buenache de Alarcón; Fray Francisco Herráez, de Albendea; D. Francisco Antonio Fuero, de Cañizares, cura de Azañón y D. Jacobo Capistrano de Moya, de Hontecillas y cura de Fuente de Pedro Naharro. Algunos de estos eminentes escritores es posterior al Concilio de Trento, pero los he citado en esta incompleta lista de escritores inmaculistas conquenses porque ellos recogieron en sus escritos el pensamiento de muchísimos conquenses, que aún antes del Concilio de Trento apoyaron y preparaban la definición que al correr de los tiempos había de llegar para gloria de la Virgen María y honor de Cuenca y de la Nación Española.

Cuenca, 8 de diciembre de 2016.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

  

martes, 6 de diciembre de 2016

Pudo, convenía, luego se hizo



Fue la propia Virgen María quien lo confirmó, al aparecerse en 1858 a una pobrecita aldeana de los Pirineos, anunciándose con estas palabras: “Yo soy la Inmaculada Concepción”.

Este es el célebre axioma: “Potuit, decuit, ergo fecit” (Pudo, convenía, luego se hizo) con el que el padre franciscano: Juan Duns Scoto (1265-1308) concluía su exposición en defensa de la Inmaculada Concepción en la Universidad de París. Su disertación decía: Dios Todopoderoso podía crear a la Santísima Virgen libre de pecado. Él ciertamente quería hacerlo, pues convenía a la altísima dignidad de aquella que sería la Madre del Divino Salvador, que se mantuviese exenta de toda mancha; por tanto Dios le concedió tal privilegio. He ahí el maravilloso y singular privilegio de la  Inmaculada Concepción.
Inmaculada de San Felipe Neri

El primer ilustre y defensor de la Purísima, anterior al Venerable Scoto, lo encontramos en nuestro país y es el humanista Raimundo Lulio, que desde 1286 la defendió públicamente en la Sorbona, verbalmente y por escrito: Al terminar su obra teológica: “Libro de los principios de Teología”, añadió: “Terminadas están las reglas de los principios de la Teología bajo el patrocinio de la Bienaventurada Virgen María CONCEBIDA SIN MANCHA”.

No sólo en París se habló del misterio. En el siglo XV empezaron las lides concepcionistas y anticoncepcionistas en la Universidad de Salamanca. Defendieron el misterio de la Inmaculada: Alfonso Villadiego de Madrigal, Juan de Segovia, Juan de Sahagún y Cisneros; la impugnaban Juan de Torquemada y Diego de Deza.

En el concilio de Trento, al frente de todos los defensores de la Purísima, estuvo el Ilmo. Sr. Obispo de Jaén, D. Pedro Pacheco, éste en la sesión que trató la cuestión del pecado original, se dirigió a los concurrentes en estos términos: Me parece bien, pero ante todo, hay que ver lo que se resuelve acerca de la Concepción de María… pues es preciso dejar terminado este asunto en el Concilio”. El decreto, redactado el 8 de junio de 1546, para ser discutido, exclamó el ilustre prelado español: “No me gustan esas palabras de ley universal, pues parece que se incluye en ellas a la Virgen; añádase para dejarla a salvo, esta frase: a no ser que con alguien por privilegio especial, haya dispuesto Dios a otra cosa, como piadosamente se cree, de la Bienaventurada Virgen”. Y esto es lo que en efecto se hizo.

En el siglo XVII, la Corona de Aragón y sus Prelados elevaron Letras postularías a las Cortes del Reino para que fueran remitidas a su Santidad y la presión ejercida por los pueblos españoles en pro del misterio llevaron al Rey Felipe III a enviar a la Santa Sede una comisión, encabezada por el Padre General de los Franciscanos para que resolviera a favor. Aún con todo ello  El Vicario de Cristo no accedió a declarar el Dogma.

Felipe IV, hijo y sucesor en el trono a Felipe III, obtuvo del Papa Gregorio XV, el 4 de junio de 1622, el decreto declaratorio del misterio; y Carlos III, de S.S. Clemente XIII obtuvo que la festividad de la Purísima fuese fiesta patronal de las Españas.

Otro esfuerzo se hizo por parte de España en el año 1659, enviando a Roma al Ilmo. Sr. Obispo de Plasencia, D. Luis Crespi de Borja, en representación  del Rey, y al Padre Jerónimo Salcedo, portadores de cartas de todos los Prelados y Cabildos de España. Por fin y al cabo de dos años de incesantes súplicas se publicó la bula Solicitúdo ómnimun ecclesiárum, fechada a 8 de diciembre de 1661. No se conoce ninguna otra tan satisfactoria respuesta con respecto a la Inmaculada Concepción de María, hasta el llamado “Papa de la Inmaculada” Pío IX.

Desde su destierro el Papa Pío IX escribió a los Prelados del mundo entero solicitando una información exacta y puntual acerca de las creencias en el Misterio de la Concepción Inmaculada de María. De las 603 respuestas que recibió, 546 fueron favorables y 57 contrarias a la definición. De España fueron 47 las respuestas y todas ellas favorables al Dogma.

Finalmente el día 8 de diciembre de 1854, en torno al Vicario de Cristo, unos 200 Prelados, de los cuales había 54 cardenales, 42 arzobispos y 98 obispos y con 60.000 fieles que llenaban la inmensa basílica de San Pedro llegados de todos los rincones del mundo. S.S. Pío IX definió el dogma de la Inmaculada Concepción de María.

Finalmente y para más confirmación fue la propia Virgen María quien lo confirmó, al aparecerse en 1858 a una pobrecita aldeana de los Pirineos, anunciándose con estas palabras: “Yo soy la Inmaculada Concepción”. Lourdes, lugar de las apariciones, es hoy centro de fervorosa peregrinación y de estupendos milagros con los cuales demuestra la Virgen cuán grato le es el privilegio de nuestra Madre la Virgen de las Vírgenes. “Mater immaculáta, ora pro nobis”.

Cuenca, 8 de diciembre de 2016


José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

domingo, 4 de diciembre de 2016

La Constitución que nos ha unido


Felicitémonos por estos 38 años de nuestra Carta Magna

El 6 de diciembre de 1978 nacía la nueva y vigente Constitución que nos está haciendo disfrutar a todos los españoles de paz y bienestar. Esta fue la primera Constitución fruto del consenso de los diferentes grupos políticos y de las distintas ideologías que existían en aquel momento.

Es una verdadera pena que después de 38 años en vigor haya grupos que no deseen estar presentes en los actos de su celebración.
Monumento a la Constitución en Cuenca.
Obra de Gustavo Torner

El 6 de diciembre conmemoramos la celebración del referéndum de 1978 en el que el pueblo español aprobó, por amplia mayoría, la actual Constitución. Entrando en vigor el mismo día de su publicada en el Boletín Oficial del Estado, el día 29 de diciembre del mismo año.

Este año es un buen momento para la reflexión de lo que ha sido esta etapa democrática, un tiempo en el que se ha sabido encontrar el equilibrio adecuado, en momentos muy difíciles, para poder avanzar en la calidad de vida de todos los españoles.

Hace unos años, en los centros educativos, se hablaba y se daba a conocer a los alumnos nuestros principios básicos de la Carta Magna, hoy en día sólo se menciona sin más. Creo que es muy importante que nuestros jóvenes conozcan las normas fundamentales por las que nos regimos y que han garantizado la unidad de todos los españoles.

España posee una gran historia democrática. Si repasamos la historia encontraremos que en nuestro país se han promulgado seis constituciones a lo largo de su existencia. 

La primera, promulgada en Cádiz el 19 de marzo de 1812. Encabezaba así: Don Fernando VII, por la gracia de Dios y la Constitución de la Monarquía española, Rey de las Españas, y en su ausencia y cautividad la Regente del Reino, nombrada por las Cortes Generales y extraordinarias, a todos los que las presentes vieren y entendieren, sabed: Que las mismas Cortes han decretado y sancionado la siguiente: CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LA MONARQUÍA ESPAÑOLA. Estuvo en vigor desde 1812 hasta 1814, desde 1820 hasta 1823 y desde 1836 hasta 1837.

La segunda. La Constitución de 1837. Decía así: Siendo la voluntad de la Nación revisar, en uso de su soberanía, la Constitución política promulgada en Cádiz el 19 de marzo de 1812, las Cortes Generales congregadas a este fin, decretan y sancionan la siguiente CONSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA ESPAÑOLA. Doña Isabel II, por la gracias de Dios y la Constitución de la Monarquía Española, Reina de las Españas, y en su Real nombre, y durante su menor edad, la Reina Viuda su Madre Doña María Cristina de Borbón, Gobernador del Reino; a todos los que las presentes vieren y entendieren sabed: que las Cortes generales han decretado y sancionado, y Nos de conformidad aceptan la CONSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA ESPAÑOLA.

La tercera es la de 1845. Tiempos de Doña Isabel II, se modificó la constitución anterior y recaba así su inicio. Sabed: Que siendo nuestra voluntad y la de las Cortes del Reino regulariza y pone en consonancia con las necesidades actuales del Estado los antiguos fueros y libertades de estos Reinos, y la intervención que sus Cortes han tenido en todo tiempo en los negocios graves de la Monarquía, modificando al efecto la Constitución promulgada el 18 de Junio de 1837, hemos venido, en unión y de acuerdo con las Cortes actualmente reunidas, en decretar y sancionar la siguiente CONSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA ESPAÑOLA.

La cuarta constitución fue constituida en el año 1869 que fue llamada: CONSTITUCIÓN DEMOCRÁTICA DE LA NACIÓN ESPAÑOLA, publicada el 6 de Junio de 1869. La Nación Española y en su nombre las Cortes Constituyentes elegidas por sufragio universal.
La quinta fue constituida por el Rey Alfonso XII en el año 1876. Decía así: A todos los que las presentes vieren y entendieren, sabed: que en unión y de acuerdo con las Cortes del Reino actualmente reunidas, hemos venido a decretar  sancionar la siguiente CONSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA ESPAÑOLA.

La sexta es la más próxima a nuestra generación y fue la de 1931. Las Cortes Constituyentes decretaron y sancionaron lo siguiente: ESPAÑA, EN USO DE SU SOBERANÍA, Y REPRESENTADA POR LAS CORTES CONSTITUYENTES, DECRETA Y SANCIONA ESTA CONSTITUCIÓN.

En su título preliminar y concretamente en las Disipaciones generales dictaba así su primer artículo:
España es una República Democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de Libertad y Justicia. Los poderes de todos sus órganos emanan del pueblo. La República constituye un Estado integral, compatible con la autonomía de los Municipios y las Regiones. La bandera de la República española es: roja, amarilla y morada.

Tras una larga etapa de gobierno dictatorial, y una vez que murió Francisco Franco en 1975 se aprueba la Constitución por la que nos regimos ahora y que celebramos hoy, día 6 de diciembre de 2016.
En esta Constitución se recogen las aspiraciones históricas y sociales de todos los pueblos de España y se concilia el desarrollo integran de los mismos con la unidad de España.

Nuestra actual Constitución consta de 169 artículos. Tiene un preámbulo, un título preliminar y diez títulos divididos en capítulos y además el capítulo II del título I está dividido en dos secciones. Podemos diferenciar tres partes: una dogmática, dedicada a los principios, derechos y deberes fundamentales del Estado y el individuo (Art. Del 1 al 55). Otra parte orgánica dedicada a las instituciones y sus fundamentos (Art. Del 56 al 165). Y una parte dedicada a la reforma de la propia Constitución (Art. Del 166 al 169). Tiene además un preámbulo, cuatro disposiciones, nueve disposiciones transitorias, una disposición derogatoria y una disposición final.
Hemos entrado en una época de cambio, de inestabilidad, de agotamiento y desconcierto, nada tiene sentido, como si la sociedad española hubiera caído en una sinrazón donde haya que reinventar la verdad porque los principios institucionales que nos han unidos hasta este momento ya no sean útiles. Espero que recapacitemos y encontremos el camino de la cordura y dejemos el camino de los demagogos que solo nos lleva a nuestra propia destrucción social.

Feliz día de la Constitución.

Cuenca 6 de diciembre de 2016

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.


sábado, 26 de noviembre de 2016

La Medalla Milagrosa

Cómo se produjeron los hechos de su acuñamiento y devoción


El siglo XIX es el siglo de la Inmaculada Concepción de María. En esta centuria sucedieron tres hechos que coronaron las gestas concepcionistas de modo resonante y definitivo. Fueron éstos, por orden cronológico, la Manifestación de la Medalla Milagrosa, la Proclamación dogmática del misterio y las Apariciones de Lourdes.
Hoy traigo a estas líneas cómo por doquier se ha servido Dios de objetos sensibles para proclamar sus maravillas. Si hemos leído la Biblia recordareos como en la antigua ley con la simple vista de la serpiente de bronce curaba las ponzoñosas picaduras de las serpiente a los israelitas en el desierto. Con el sagrado madero de la Cruz se obraron muchos milagros y el Señor multiplica sus prodigios por medio de la Medalla de la Santísima Virgen revelada en 1830 y cuyo culto se extendió desde entonces a la Iglesia universal.

Los hechos sucedieron así:
Corría el año 1830 cuando en el noviciado de las Hermanas de San Vicente de Paúl de París, vivía la piadosa novicia Catalina Labouré en él.
Una noche oyó una suave voz insistente que le decía al oído: "Levántate". Recordaba esa voz al eco misterioso de las revelaciones que con frecuencia nos relatan los Hechos de los Apóstoles. Durante la noche en cuestión y a las once y media, tres veces consecutivas llamó el ángel a la joven novicia por su nombre. Al recorrer el dosel que cubría la cama vio a un niño de cuatro o cinco años de sin igual belleza, de él se desprendía innumerables rayos que iluminaban la estancia, con voz dulce le dijo: "ven a la capilla, la Santísima Virgen te espera", Catalina le dijo: "Pero me van a oír y lo verán" "Nada temas" - respondió el niño contestando al pensamiento de Catalina- "son las once y media y todos duermen yo te acompañaré". Al oír estas palabras y no pudiendo resistir a la invitación del cariñoso guía, se vistió  a toda prisa y acompañó al niño. Subió de punto su admiración al ver abrirse la puerta de la capilla en cuanto la hubo tocado el niño, toda la capilla estaba iluminada. El niño la acompaño hasta la barandilla del comulgatorio donde la dejó arrodillada.
Tras breves instantes exclamó el niño: "Mira a la Santísima Virgen"; una señora de sin igual belleza se presentaba ante su vista cubierta de blanco ropaje con velo azul. Repentina e interior lucha se entabló en el alma de Catalina entre la ilusión y la realidad de tal aparición; más pronto cesó la duda, y siguiendo los impulsos de su corazón, se arrojó a los pies de María Santísima. "En aquel momento -nos dice- sentí la más dulce emoción de mi vida. Imposible me sería manifestarla. Me explicó de qué modo debería comportarme en las penas. Después de hablar con al Santísima Virgen el niño la acompañó de nuevo a su cama. En su relato cuenta que el niño piensa que sería el ángel de la guarda, según ella le había pedido insistentemente que le obtuviera el favor de ver a la Virgen. Cuando volvió a la cama dice que oyó el reloj dar las dos y que ya no puedo dormir el resto de la noche.
Medalla de la "Milagrosa"

Este relato es el introductorio a la verdadera misión que le encomendaría. He aquí lo que ocurrió en la aparición del 27 de noviembre de 1830.
Lo cuenta el señor Aladel, director espiritual de la piadosa novicia, al promotor de la fe de la diócesis de París, y lo encontramos en el proceso verbal de información con fecha del 16 de febrero de 1836: "A las cinco y media de la tarde, hora en que las hermanas acostumbra a tener rezos en la capilla, se había aparecido la Virgen a la joven como en un marco ovalado; estaba de pie sobre el globo terráqueo del que se veía nada más que la mitad. Vestía ropaje blanco con manto azul plateado, parecía tener diamantes en las manos de las que caían haces de rayos luminosos a la tierra y con mayor abundancia sobre un punto de la misma. Creyó oír una voz que decía: "Estos rayos son el símbolo de las gracias que María obtiene para los hombres y el punto sobre el cual caen más abundantes es Francia".
Se leían alrededor del cuadro estas palabras escritas con caracteres de oro: ¡Oh María! sin pecado concebida, rogad por nosotros que acudimos a Vos". Esta oración estampada en semicírculo, comentaba a la altura de la mano derecha, y pasando por encima de la cabeza de la Virgen venía a terminar también a la altura de la mano izquierda. Habiéndose vuelto el cuadro, vió en el reverso del mismo la letra "M" rematada de una cruz con un trazo transversal en medio; y por debajo del monograma de María, los Corazones de Jesús y de María, rodeado el primero de una corona de espinas y atravesado el otro por una espada. Luego le pareció oír estas palabras: "Hay que hacer acuñar una medalla según este modelo: Las personas que la lleven obtendrán indulgencia si rezan con piedad esta oración gozarán de una protección especial de la Madre de Dios". Y en este preciso instante acabó la visión".
Catalina Labouré, murió en París, en olor de santidad el 31 de diciembre de 1876, y fue beatificada por Su Santidad Pío XI en 1933.


Cuenca, 27 de noviembre de 2016
José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico

jueves, 24 de noviembre de 2016

Maniquies

Vamos a quedarnos quietos

Hoy en clase de Tecnología nos hemos unido al reto de hacer un maniquí.

Nuestra preparación fue el elegir cada uno una pose divertida, quedarse quieto como un maniquí y grabar la escena.

El primer Mannequin Challenge fue publicado el 26 de octubre por un grupo de estudiantes de las Escuela Secundaria Edward H. White de Florida.

Hoy hemos grabado el primero para ver cómo nos quedaba. Seguiremos intentando mejorarlo.

video

viernes, 18 de noviembre de 2016

El tic tac del reloj del tiempo

Efemérides del 19 de noviembre

Hoy cumple 150 años el reloj de la Puerta del Sol de Madrid, un 19 de noviembre de 1866 era inaugurado por la reina Isabel II.

Este reloj emblemático ha sido testigo de la historia de Espala, como l proclamación de la República, de la Guerra Civil, periodo en que sufrió varios bombardeos llegando un obús a entrar en el edificio por la esfera que da a la calle Carretas, que al no estallar el reloj siguió funcionando.
Reloj de la Puerta del Sol de Madrid

El reloj es obra del leonés José Rodríguez de Losada que tuvo que exiliarse a Londres tras participar en una conspiración liberal en 1923 contra el rey Fernando VII.

La popularidad que cogieron sus relojes fue muy alta, tanto que el llevar en el bolsillo un Losada era signo de prestigio. Tal fue la popularidad que adquirió que la clase aristocrática se lo rifaban, llegando a construir más de 6.000 relojes.

El Ayuntamiento de Madrid contacto con José Rodríguez de Losada, desplazándose a su tienda situada en la calle Regent Street, aceptando el encargo.

José Rodríguez de Lozada
Tres años tardó en su construcción y puesta a punto. Un día como hoy de 1866 fue inaugurado. Hoy marca 150 años de existencia. Finalmente el reloj fue regalado a la Villa de Madrid. Desde entonces se ha convertido en el punto de encuentro para madrileños y visitantes y año tras año marca las campanadas de entrada el año nuevo.

Entre otros acontecimientos que se han dado el 19 de noviembre son: 
- En el año 1493, en su segundo viaje de exploración, Cristóbal Colón llegó a la isla de Borinquen, bautizándola con el nombre de “San Juan Bautista”, en honor a Juan de Aragón, Príncipe de Asturias, hoy San Juan de Puerto Rico.

En cuestión de nacimientos hay que destacar que en 1917 nacía Indira Gandhi. 

Y un 19 de noviembre de 1956 nació quien les escribe, por lo que hoy es un día especial para mí, pues son ya sesenta los años que marca el reloj de mi corazón y esperemos que siga marcando el ritmo de mi vida unos cuantos más. 

Muchas gracias por estar al otro lado de estas líneas.

Cuenca, 19 de noviembre de 2016

José María Rodríguez González


jueves, 17 de noviembre de 2016

Una Virgen por Madre


Arte y representación se conjugan en la Catedral de Cuenca


El día 21 de noviembre celebra la comunidad cristiana la festividad de la Presentación de María en el Templo.
Esta festividad está moldeada en el estuco izquierdo del Altar Mayor de la Catedral conquense, pero no sólo ahí, también está contemplada en distintas tablas pintadas en capillas que iré mencionado a lo largo de este pequeño artículo como tributo a la conmemoración de tan feliz acontecimiento.
Presentación de María en el Templo
Catedral de Cuenca

Cuando he hablado de este tema han sido varios los que me han preguntado: ¿de donde surge esta festividad que no está contemplada en los libros sagrados?

Se cree que está basada en tres leyendas muy antiguas contempladas en los escritos apócrifos: “El Proto-evangelio de Santiago”, del siglo II; del “Evangelio del Pseudo Mateo”, del siglo IV; y del “Libro de la Natividad de María”, del siglo IX.

Hay que recordar que la consagración de niñas en los templos siempre la ha habido, incluso antes del cristianismo. Basándose en los escritos apócrifos antes mencionados y sintetizando el contenido se puede afirmar: que Joaquín y Ana, padres de María, cuando tenía tres años de edad, la condujeron al templo de Jerusalén para ser consagrada al servicio del templo, en género de vida recoleta, de igual modo que otras niñas de esa edad, antes que ella estarían allí recluidas. A su llegada es recibida por el sumo sacerdote para ser conducida al sancta sanctórum. Así viviría María toda su infancia, unos once años.
Después de este pequeño preámbulo, si combinamos los detalles descriptivos de los tres apócrifos podemos hacernos la idea de la representación realizada por los artistas medievales que contribuyeron y popularizaron este tema mariano.

Los elementos que contienen los relatos son:

1º Los protagonistas: Joaquín y Ana, los padres; María, niña de tres años y el sumo sacerdote que la recibe a la entrada del templo.

2º Comparsas: grupo de doncellas, conocidos y amigos de los padres que son invitados al evento. Las doncellas según los apócrifos, con velas encendidas acompañaban a Joaquín y Ana, posiblemente fueran las que estaban hasta ese momento dedicadas al servicio del templo y otros sacerdotes del propio templo.

3º El escenario o entorno: El exterior del Templo de Salomón, marcando las quince gradas de acceso, se materializa con cierta frecuencia el altar de los holocaustos inscrito bajo un cimborrio o baldaquino, apeado sobre cuatro columnas, es decir una especie de templete formado por cuatro columnas que sostiene una cúpula o dosel plano, destinado a cobijar el altar.

Atendiendo a estos hechos fue la iglesia de Oriente la primera en introducir esta festividad y convertirla en una de las doce grandes festividades del año litúrgico oriental. Su representación se multiplicó muy pronto en el arte bizantino.

Anterior a este episodio se atiende a la esterilidad de Ana al llevar varios años de matrimonio con Joaquín sin lograr descendencia. Esto suponía una gran desgracia porque significaba la exclusión de la familia de las promesas del Señor y ambos pertenecían a la casa de David de la que un día había de nacer el Mesías. De aquí nace la Leyenda Dorada, del Protoevangelio de Santiago y del Pseudo Mateo, que anteriormente he mencionado relata el hecho así: “Joaquín y Ana, de edad avanzada y sin hijos, sufren el desprecio de sus convecinos, y los sacerdotes del Templo de Jerusalén rechazan las ofrendas presentadas por Joaquín. Éste entonces se retira a los montes. Un ángel se le aparece y le ordena que vuelva al lado de Ana, y le dice: “Dios os va a dar una descendencia que nunca han tenido ni tendrán los santos ni los profetas”. Ambos esposos se abrazan en la puerta dorada de la ciudad. Su concebida hija María, traerá al mundo al Mesías prometido a Israel.
Abrazo ante la Puerta Dorada
Capilla de la Asunción
Catedral de Cuenca

Este hecho relatado está plasmado en el retablo de la capilla de la Asunción de la Catedral de Cuenca, fundada en 1511, pasando al Deán de la Catedral Juan Barreda quien puso el retablo, realizado en la segunda parte del siglo XVI, conteniendo entre sus pinturas la tabla que representa “El Abrazo ante la Puerta Dorada”. El retablo se atribuye a Martín Gómez el Viejo y a su cuñado Pedro de Castro. Igualmente en el retablo de la capilla de San Roque (o de la Asunción), en una de sus tablas, está representado el Abrazo ante la Puerta dorada.

La celebración litúrgica aún tardó en instituirse. La primera fecha de referencia la tenemos el 21 de noviembre del año 543, fecha en que se consagró la basílica de Santa María la Nueva en Jerusalén, construida por el emperador Justiniano I. Esta dedicatoria se convirtió en Jerusalén en una festividad local pasando la devoción a algunos enclaves del Imperio Bizantino desde el siglo VI y la Iglesia de Constantinopla la instituyo entre los siglo VII y VIII. El emperador Manuel I en el año 1143 la hizo oficial en todo el territorio del Imperio Bizantino. A Occidente pasó de la mano del Papa Gregorio XI, en el año 1372 que la estableció en Aviñón, aceptada por los Carmelitas en el año 1391 y los Cartujos en el año 1474. Su difusión fue fomentada por los papas Pio II y Sixto IV.

En la reforma del calendario litúrgico llevada a cabo por el Papa San Pío IV (1566-1572) la suprimió al ser su procedencia de los apócrifos. Volvió a restablecerse en dicho calendario por el Papa Pío V (1585-1590), a instancias de Felipe II, adaptada para toda la Iglesia Universal como fiesta menor con rito doble aprovechándose el mismo formulario litúrgico que el de la Natividad de María, gracias a los esfuerzos del padre jesuita Turriano. El oficio actual se debe a Clemente VIII que elevó esta solemnidad al rito de doble mayor que aún se conserva.

Presentación de María en el Templo
Capilla del Pozo
Catedral de Cuenca
Las representaciones artísticas que poseemos en la Catedral conquense del tema que nos ocupa son: la primera y más espectacular está en el estuco izquierdo del Altar Mayor. Fue realizado conforme a los diseños de Ventura Rodríguez, de forma clásica. Los artífices a cuyo cargo estuvo la obra fueron Pedro Ravaglio y Juan Bautista Cremona.


En la capilla de San Roque o del Pozo, en el retablo plateresco compuesto por siete tablas en las que se representa escenas alusivas a la vida de la Virgen, se encuentra entre ellas, la presentación de María en el Templo, Destaca en lo alto la Santísima Virgen en el momento de ser recibida por el Sacerdote a la puerta del Templo. Y en un plano inferior y como colocados a cierta distancia se ven las figuras de San Joaquín y Santa Ana, ella con toca blanca y él con turbante a la cabeza, los dos contemplando la escena silenciosos.

Sea esta una muestra del interesante arte que está por descubrir en nuestra magnífica Catedral conquense.


©José María Rodríguez González