sábado, 28 de mayo de 2016

CORPUS CHISTI


Origen e institución de la festividad


Año tras año las ciudades y pueblos se asocian en un magnífico arranque de fervor y tributan a Jesús Sacramentado el homenaje anual  de tan tradicional abolengo.

Siempre pensé que fui un niño privilegiado al poder disfrutar de todos los acontecimientos que se realizaban en la parte antigua de la ciudad, como era el poder ver desde el balcón, de la casa de mis abuelos, los desfiles procesionales que discurrían por la calle de Alfonso VIII. 
Una de las procesiones que más me impresionaron de niño fue la del Corpus Chisti con ese sin fin de seminaristas y feligreses que acompañaban a la procesión de la Custodia con la Hostia consagrada en el centro.
Mucha debe ser la Fe que uno profese para la creencia de que Jesús se halle en ese círculo. Ese comentario inocente que puede darse en cualquier niño o adulto, fue lo que hizo que mi Abuelo Sabino me sacara de la duda y hoy vísperas de este acontecimiento festivo quiero trasmitiros.

Esperando el discurrir del cortejo procesional por la calle de Alfonso VIII y viendo mi abuela que estaba jugueteando con los faldones de la mesa camilla que había en la habitación, llamó a Sabino para que me entretuviera y así hacer tiempo hasta su llegada.

¿Qué pasa Josemari que me dice tu abuela que estás dando guerra? ¿Sabes que procesión vas a ver? Sí, contesté muy ligeramente, pero no entiendo porque llevan la hostia consagrada en una casita de plata con campanillas. Sin dejar de mirarme y poniéndome su mano en mi hombro me dijo:

La festividad del Corpus Christi es tan antigua como la Iglesia, a decir verdad fue el mismo Jesucristo quien instituyó la fiesta del Santísimo Sacramento, la tarde de la última Cena, vísperas de su muerte. Eso ya lo sabía. Pero ¿no sabes alguna historia sobre esta procesión?

Bien Josemari, te contaré la historia de la monja Juliana. – Abuelo, ¿te has inventado ese nombre para que coincida con el nombre de mi padre? No, es que se llamaba realmente así; prosiguiendo su explicación:

En los albores del siglo XIII, en el monasterio de Monte Cornillón, cerca de Lieja (Francia) estaba de priora la monja Juliana que era una monja humilde, piadosa, inocente y llena de virtudes, se caracterizaba por su amor al Santísimo Sacramento. Cuando comulgaba quedaba como arrobada en éxtasis, la comunión era para ella un manantial de gracias y consuelos. Desde los dieciséis años tenía una visión  que se le repetía continuamente, creía ver una luna llena que brillaba esplendorosamente, pero tenía un ligero entrante en su circunferencia, como si le hubieran dado un “bocao”. Dos años estuvo intentado quitársela de su cabeza, pero el esfuerzo era en balde. Cierto día que estaba Juliana rezando en la capilla del convento oyó una voz interior que le dijo: “Juliana, la luna que ves representa a la Iglesia y el entrante señalado en el círculo significa que falta una solemnidad en el ciclo litúrgico, la del Santísimo Sacramento” pidiéndole que se encargara ella de hacer que se instituyera la festividad del Cuerpo y Sangre de Jesús.

Ella no sabía cómo llevar a cabo tal petición, pasaron más de veinte años  silenciándola  hasta que habló con Juan de Lausana, canónigo de San Martín y este comunicó a varios teólogos las visiones de Juliana, entre ellos al arcediano de Lieja, Santiago Pantaleón y más tarde al mismo Papa  Urbano IV y todos decidieron celebrar la festividad del Santísimo Sacramento con mayor lustre y pompa.

En el año 1246, Roberto de Torote, Obispo de Lieja, mandó que en su diócesis se celebrara una fiesta del Santísimo Sacramento el jueves siguiente a la octava de Pentecostés, pero murió ese mismo año sin llevar lo acabo. Al año siguiente en 1247, los canónigos de Lieja determinaron  celebrar por primera vez esta solemnidad el jueves señalado por el difunto prelado. Por más de medio siglo se celebró la fiesta del Santísimo Sacramento únicamente en la diócesis de Lieja.

La monja Juliana murió sin terminar la misión encomendada, pasando el testigo a su compañera de convento llamada Eva, que también conocía a Urbano IV, cuando fue arcediano de Lieja.

Realmente fue el milagro de Bolsena, localidad de Italia, quien hizo entrar al Pontífice de lleno en la idea de la institución de la festividad.
El milagro Eucarístico de Bolsena (Italia) 

Estaba un sacerdote celebrando misa en la iglesia de Santa Cristina de Bolsena, cuando de pronto le asaltaron dudas sobre la presencia real de Jesús en la sagrada Hostia. Al romperla antes de la comunión, quedó maravillado viendo que se mudaba en sus manos en carne viva de la que goteaba abundante sangre. El corporal quedó pronto empapado en ella; varios purificadores con los cuales quiso el sacerdote secar y contener aquel misterioso derramamiento, se llenaron también de manchas de sangre.

Desvaneciéndose con esto las dudas del celebrante, el cual quedó tan sobrecogido de espanto, que no pudo terminar el santo sacrificio. Envolvió en el corporal la Hostia transformada en carne, bajó del altar y se fue a la sacristía. En el camino y a la vista de los fieles cayeron al suelo grandes gotas de sangre que todavía salía de los corporales.

Hallábase a la sazón el Sumo Pontífice Urbano IV en Orvieto a seis millas de Bolsena. El sacerdote corrió a echarse a sus pies y le declaró sus dudas y el insigne milagro que las había desvanecido. El Papa envió inmediatamente a Bolsena para cerciorarse del suceso a dos grandes de la Iglesia como eran Tomás de Aquino y  Buenaventura que llegarían a ser santos.

Confirmada ya la veracidad del milagro, mandó el Pontífice al Obispo de Orvieto que fuese a buscar solemnemente a la iglesia de Santa Cristina la Hostia adorable, las corporales y demás ropas empapadas en la preciosa Sangre. El mismo Urbano IV con su corte de cardenales, prelados y una inmensa muchedumbre de fieles salieron a recibir al Santísimo Sacramento hasta una distancia como de un cuarto de milla de la ciudad. Los niños y jóvenes llevaban palmas y ramos de olivo; todos cantaban himnos y cánticos; el Papa recibió de rodillas aquel tesoro y lo llevó triunfantemente hasta la catedral de Santa María de Orvieto. Esa fue la primera procesión solemne del Santísimo Sacramento.

Al año de publicar la Bula  murió Urbano IV. Transcurrieron cuatro años y Clemente V, elegido Papa en el año 1305, infundió nueva vida a la Bula de Urbano IV y confirmó la institución de la festividad de Corpus. Su sucesor Juan XXII, puso todo el empeño en hacer cumplir los decretos de Clemente V: Martín V y Eugenio IV completaron la obra, enriqueciendo con indulgencias la nueva festividad.

Se oían las trompetas y los tambores que anunciaban la proximidad del cortejo procesional cuando nos asomamos al balcón para verlos pasar. Ese año comprendí por vez primera la gran suerte que tenemos los cristianos de tener entre nosotros al mismo Cristo en la celebración de la Santa Misa.

Cuenca, 20 de mayo de 2016

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.


sábado, 21 de mayo de 2016

Cervantes, Lepanto y María Auxiliadora


24 de mayo festividad de Ntra. Sra. Auxiliadora

¿Quién no recuerda la capilla del colegio salesiano de Cuenca presidida por la imagen de María Auxiliadora? En la actualidad, la misma imagen, se venera en la Parroquia de la Virgen de la Paz. Fue realizada por Marco Pérez en 1956 y estuvo en la iglesia de los Padres Salesianos hasta 1980.
María Auxiliadora
Autor: Marco Pérez. 1956
Parroquia de la Paz
Cuenca

Fue en 1886, el jesuita Don Francisco González Herrero, tras la visita de San Juan Bosco, a la fundación Salesiana de Barcelona, quien distribuyó centenares de boletines salesianos difundiendo la devoción a María Auxiliadora. Pocos años después de estos hechos, el mismo jesuita  consigue una canonjía en la Catedral de Cuenca, fundando con un grupo de unos 50 fieles, la Archicofradía de María Auxiliadora, adquiriendo la imagen de las Escuelas Salesianas de Barcelona-Sarriá en 1905, desde entonces se encuentra la imagen en la Capilla Honda de la Catedral celebrándose su festividad el 24 de mayo.

Esta Archicofradía vino celebrando una novena anual y la conmemoración mensual de la Virgen. Tras la marcha de los salesianos de esta ciudad, la devoción fue decayendo, pero aún con ello viene siendo venerada por sus devotos.

Haciendo un poco de historia diré que esta festividad se remonta a tiempos de la Revolución Francesa que asentó un duro golpe a la Iglesia Católica. Al asumir el poder Napoleón restablece el catolicismo en Francia, anulando las leyes revolucionarias y devolviendo las posesiones a la Iglesia. Pero como la ambición siempre se apodera del triunfador, Napoleón exigió al Papa Pío VII algunos beneficios que el Pontífice no podía conceder, por lo que Pío VII fue encarcelado en el castillo de Fontainebleau durante cinco años. El tiempo de encarcelamiento lo dedicó el Papa a orar a María Auxiliadora. Sus ruegos fueron escuchados y en 1814 Napoleón firma su abdicación. En 1815, habiendo recuperado la posición y el poder espiritual la Iglesia, Pío VII, en agradecimiento a la Virgen instituyó la festividad de María Auxiliadora el día 24 de mayo.
En este año celebramos 400 años de la muerte de Miguel de Cervantes. Su figura siempre ha quedado eclipsada por su obra el “Quijote” y este cuarto centenario pretende analizar y difundir la extraordinaria trayectoria del genial escritor. No puedo dejar de mencionar el episodio donde perdió la movilidad de su brazo izquierdo el genial escritor, como fue en la Batalla de Lepanto que le valió el nombre del “manco de Lepanto”. Hombre que se enorgullecía de haber combatido allí y que introdujo su historia en el Quijote, a través de la narración del cautivo.

¿Qué tiene que ver Lepanto con la advocación de María Auxiliadora? Déjenme que se lo cuente como me lo contó mi abuelo Sabino, sabio en estos chances
.
María Auxiliadora
Capilla Honda
Catedral de Cuenca

En la mañana del 24 de mes de mayo, la capilla Honda estaba iluminada de forma diferente, lucían seis cirios, tres a cada lado del altar y adornos florales cubrían los pies de la imagen de la Virgen. Pregunté a mi abuelo. ¿A qué se debe tantas flores y las velas? Es porque hoy es la festividad de María Auxiliadora. Al salir te contaré la historia de la Virgen, de Lepanto y de Cervantes.

Toda la Misa me la pase pensando qué tenía que ver el creador del Quijote, con la Virgen Auxiliadora y con la Batalla de Lepanto. Después de la Misa nos dirigimos a la plaza de Mangana y sentándonos en el murillo y aprovechando la sombra que dispensaba un árbol se dispuso a desvelarme el misterio.

Mira Josemari, el 7 de octubre de 1571 tuvo lugar la batalla naval en el golfo de Lepanto que enfrentó a los turcos otomanos contra la coalición cristiana, llamada Santa Liga.

El sultán Selim II reclamaba la isla de Chipre a Venecia y envalentonado dijo que no se contentaría tan solo con esa reivindicación. Para evitar tal atropello se formó la Santa Liga, con tal motivo el Papa Pio V publicó un jubileo universal.

Los turcos, provocaron a la coalición católica, entraron en el Adriático y después de tomar el litoral de Dalmacia, volvieron a refugiar sus navíos en el golfo de Lepanto. La escuadra de la Santa Liga a las órdenes de Don Juan de Austria, salió de Mesina y al cabo de dos días dió con la armada enemiga.

Mi abuelo, cogiendo su garrota comenzó a situar los barcos, pintándolos en el suelo arenoso de la plaza, como si fuera un tablero de ajedrez. Las fuerzas enemigas eran considerables: 207 galeras, 6 galeazas y 20 navíos armados, además algunos bergantines y fragatas, totalizando 1.215 piezas de artillería; iban embarcados alrededor de 90.000 hombres entre soldados, gente de mar y remeros. Para Alí Bajá, que era quien los dirigía, no tenía duda de la superioridad de sus fuerzas a la de los cristianos que sumaban: 221 galeras, 38 galeotes y 18 fustas, pero con sólo 750 cañones y los hombres embarcados eran 83.000.

La batalla se inició con el ataque frontal de ambas flotas desplegadas en línea y Alí Bajá intentó envolver sólo el ala derecha cristiana, ya que el ala izquierda se extendía hasta la costa.

Batalla de Lepanto por Pedro Veronese
¿Qué hacía el Papa Pío V mientras las dos fuerzas navieras se enfrentaban a más de cien leguas de él? Contesté sin parpadear, rezar porque eso no se veía claro, los turcos le superaban en navíos, equipamiento y soldados.

Así es Josemari, Pío V rezaba e invitó a rezar a los asociados del Rosario a que implorasen a la Reina del Cielo, por los cruzados de 1571, ese 7 de octubre coincidió que aquel año era el primer domingo del mes y celebraban procesión en honor de la Santísima Virgen.

Hacia las cinco de la tarde, el Papa presidía una reunión de cardenales, abandonó súbitamente su asiento, abrió la ventana en dirección  a Oriente y fijando unos momentos sus ojos al cielo el rostro se le iluminó y exclamó: “Cesen ahora los negocios y no pensemos más que en dar gracias a Dios por el gran triunfo que acaba de conceder a nuestra armada”.

Nadie de los presentes dió crédito a sus palabras, intentando que no saliera de allí tal afirmación, pues se desconocía el desarrollo del combate. Sin embargo, catorce días después, el 21 del mismo mes, a altas horas de la noche, llegó al Vaticano un mensajero llegado de Venecia y confirmó la predicción hecha por Pio V. Contando que el fracaso del asalto frontal del enemigo y el auxilio de la reserva cristiana a su alejada derecha dieron la victoria a Don Juan de Austria. Sólo lograron salvarse unos 60 barcos turcos.
Al día siguiente en todas las basílicas e iglesias de Roma se entonó el “Te Deum”  en 
medio de un entusiasmo indescriptible. Tal victoria bien mereció un exvoto perdurable, ofreciendo a la Santísima Virgen, en las Letanías Lauretanas la invocación de: “Auxilium christianorum, ora pro nobis” De aquí procede el nombre de MARÍA AUXULIADORA. Ese día aprendí que la oración es en gran medida el arma más eficaz, pero con una particularidad que siempre expresaba mi querido abuelo: A Dios rogando y con el mazo dando.

Como complemento a la expuesto diré que el primero en dar el título de "Auxiliadora" a la Virgen María fue San Juan Crisóstomo, en Constantinopla, en el año 345 al decir: "Tú María, eres auxilio potentísimo de Dios". En el año 532 es San Sebas quien narra que había una imagen de la Virgen que se le llamaba "Auxilio de los enfermos" por que junto a su imagen se obraban curaciones. San Juan Damasceno, en el año 749 inició la propagación de la jaculatoria de "María Auxiliadora, rogad por nosotros".
Por último decir que en Ucrania y Rusia se celebra la fiesta de María Auxiliadora el 1 de octubre desde el año 1030, al haber librado a la ciudad de la invasión de los bárbaros.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

martes, 10 de mayo de 2016

La llegada de los rayos del Sol al Transparente, un hecho anual en la Catedral de Cuenca

TEOLOGÍA DE LA LUZ EN LA CATEDRAL DE CUENCA

Del 19 al 22 de mayo se apreciará la llegada de los rayos del Sol a la capilla del Transparente donde se situó, en el siglo XVIII, la urna de los restos del Patrón San Julián.

Se llama teología de la luz o metafísica de la luz a la corriente de pensamiento de la filosofía del Medievo que identifica la luz con la belleza divina. Su máximo desarrollo fue durante los siglos XIII y XIV. Se desarrolla dentro de la filosofía escolástica y aristotélica. Estas teorías influyeron en el arte medieval, principalmente en el gótico.

Transparente de la Catedral de Cuenca
La luz como un tipo de belleza se puede identificar desde la antigüedad. En antiguas religiones se identificaba la deidad con la luz, como el Baal semítico y el Ra en Egipto.

Si consultamos la Biblia vemos que con la frase “hágase la luz” comienza el Génesis (Gn. 1,3) y continúa diciendo: “Dios vió que la luz era buena” (Gn. 1,4). El Nuevo Testamento identifica la luz con Dios y Jesús afirmó “Yo soy la Luz del mundo, aquel que me siga no andará en las tinieblas, pues tendrá la Luz de la vida” (Jn. 8,12).

Como he dicho la luz cobró una gran relevancia en la arquitectura gótica, permitiendo construir edificios repletos de luz,adquiriendo una importancia tanto estética como simbólica. La mayor relevancia fue en el arte de la vidriera que tuvo un gran desarrollo en esa época. Los grandes ventanales permitían matizar la luz que entraba por ellos, creando fantásticos juegos de colores que fluctuaban en las distintas horas del día, reflejándose de forma armónica en el interior de los templos como ocurre en la Catedral de Cuenca con las actuales vidrieras.
Circulo megalítico de Stonehenge
Año tras año con la llegada del solsticio de verano se dan efectos luminosos en distintos lugares del mundo como en el famoso círculo megalítico de Stonehenge, al que acuden todos los años miles de personas para presenciar el fenómeno luminoso que se produce: “al amanecer el sol surge entre las enormes piedras  sarsen”.

En Francia el más conocido es el que se dá en la catedral de Chartres. Cada año coincidiendo con el solsticio de verano, un rayo de luz atraviesa la vidriera dedicada a San Apolinar e incide exactamente sobre el clavo presente en la baldosa. En ocasiones es difícil descifrar el mensaje sagrado, no ocurre eso en otras ocasiones como por ejemplo en el templo románico de Santa María de Obarra, en el pirineo oscense, allí cada año el fenómeno se repite. Los primeros rayos del Sol atraviesan la ventana del ábside de la cabecera formando un  potente haz luminoso que impacta justo en el centro del altar. Este hecho fue sin duda buscado por los constructores para reforzar el mensaje de los oficios litúrgicos.

Estos efectos luminosos están ligados a la orientación de los templos estableciéndose una relación entre la fábrica con el Cosmos. En la antigüedad los templos tenían la puerta de entrada mirando al Este, de esta forma al salir el Sol sus rayos iluminaban la estatua de la deidad, así sucedía en el templo de Ramsés II.

Momento de centrarse los rayos del Sol sobre
el transparente de la Catedral de Cuenca
En la era cristiana la orientación cambia. En el concilio de Nicea (325) se establece que la entrada a los templos sea el Oeste, porque es el lugar de menos luz, simbolizando al mundo pagano, el mundo de la oscuridad. Al entrar avanzamos hacia la luz en una progresión sagrada, como recorriendo un camino que conduce a la Ciudad Divina donde brilla el Sol de la Salvación, el Este.

El 21 de junio, Solsticio de verano, el Sol se alinea con el ventanuco que hay en la girola y éste con el óculo de la capilla del Transparente haciendo llegar los rayos del Sol a lo más profundo de la Catedral.

En el siglo XV, el obispo de Cuenca Lope Barrientos, decide ampliar la girola haciéndola doble, eso conllevó el cambio de lugar de la ventana por donde entraban los rayos de Sol el 21 de junio y ello produjo al cambio de fechas del efecto luminoso. Fue en el estudio que llevé a cabo en el año 2008, bajo el título “Manto de Luz”, donde dí a conocer el nuevo momento en el que se produce “el Milagro de la Luz”, que es desde el día 19 al 22 de mayo, sobre las 9:45 horas. Este año, es jueves, el día 19 y se seguirá, sucediendo hasta el día 22, domingo.


Os invito a subir a la Catedral y ser testigos de tal impresionante acontecimiento anual.

lunes, 2 de mayo de 2016

Festividad de la Santa Cruz, 3 de mayo. Su origen

Cuenca celebraba con tres días de fiesta la Santa Cruz

Cuenca se vestía de gala hace años para celebrar la festividad de las “Cruces de Mayo”. Era una fiesta con sentido religioso de gran arraigo en la ciudad. Cada Barrio, en la calle, hacía una Cruz y se festejaba por tres días consecutivos. Durante estos días los chicos pedían a los vecinos del  barrio la voluntad con la frase: “un chavico para la Santa Cruz”. En la tarde del tercer día se celebraba una merienda con lo recaudado por las hoces y la Alameda.

Capilla de Santa Elena. Catedral de Cuenca
(C) José María Rodríguez González
¿Pero cuál es el origen de esta festividad? Hemos de remontarnos al año 312, cuando el emperador Constantito al frente de sus ejércitos contempló en los aires la Cruz milagrosamente aparecida y rodeada de esta leyenda: “In hoc signo vincis”, que significa: Por esta señal vencerás, venciendo a Majencio. Posteriormente hizo grabar en sus banderas la Cruz que sustituyó desde ese momento al águila imperial romana. Se acuñó la moneda del Imperio Romano con la efigie de la Cruz.

Santa Elena, madre del emperador Constantino fue a Jerusalén en busca del leño sagrado en el año 326, a la edad de 80 años. Al llegar a Jerusalén se encontró que en el lugar donde fue crucificado Jesús se había levantado un monumento a Venus y Júpiter, dioses romanos. Los hizo derribar y debajo de ellos se encontraron tres cruces y los clavos que habían taladrado los pies y las manos de Jesucristo y la inscripción que hizo grabar y poner sobre la Cruz Poncio Pilato.

Una vez encontradas las cruces era necesario saber cual fue la que  sostuvo a Jesús y para ello tuvieron la idea de hacer transportar las tres cruces a casa de un noble que tenía a su mujer gravemente enferma y a punto de morir. Primero aproximaron a su cuerpo una por una las cruces. La primera no causó efecto alguno a la enferma, así como la segunda, pero apenas se le aproximó la tercera, la señora curó instantáneamente, recuperando la salud de inmediato. La  iglesia ha perpetuado estos hechos en la festividad de la Invención de la Santa Cruz que se celebra el 3 de mayo.

San Cirilo, obispo de Jerusalén, escribía veinte años después sobre la invención de la Cruz: “Si negase la Pasión de Cristo, sería desmentido por el Gólgota, del que estamos tan próximos, y también lo sería por el madero de la Cruz que dividido en multitud de fragmentos, ha salido de esta ciudad para ser distribuido por todo el mundo”.

Haciendo un estudio diré que las reliquias de la verdadera Cruz se conservan en los siguientes lugares: En el convento del Monte Athos, en la iglesia de Santa Cruz de Jerusalén en Roma, en Bruselas, en Gante, en París, en Venecia y en muchas otras ciudades y en varios monasterios.

Se cuenta de innumerables apariciones de la Cruz. San Ambrosio, obispo de Milán fue el primero en cantar la aparición de la Vera Cruz, en el funeral del emperador Teodosio I el Grande en el año 395.

Para cerrar este artículo contaré lo que dice la Crónica del arzobispo de Toledo Don Rodrigo: “El Rey Alfonso VIII de Castilla, en las Navas, quiso humillar al moro y asestarle un golpe decisivo; para lo cual reunió gran contingente de fuerzas de todo su reino y hasta pidió y obtuvo ayudas de los reyes de Aragón y de Navarra, e indulgencias al Papa Inocencio III para los que se alistaran en la cruzada contra la Media Luna.

El punto de la cita fue Toledo. Primero cayó la plaza de Calatrava, luego Alarcos. El moro se concentró en Jaén para el ataque; pero entretanto, la caballería cristiana había ya ocupado las alturas y el grueso del ejército acampaba en la llanura de las Navas de Toloso.

Entraron por fin en refriega, no sin prepararse antes con una sincera confesión de sus culpas y la recepción del cuerpo de Cristo; recibida la bendición del arzobispo entraron en la lid. A la postre los moros aflojaron sufriendo una sangrienta derrota y saliendo victoriosos los cristianos, merced a la protección del cielo”.

De ahí el origen de la fiesta del Triunfo de la Santa Cruz, pues a ella más que a las fuerzas y bravura de nuestros soldados fue atribuido aquella señaladísima victoria el 16 de julio de 1212.

Para su celebración se  vinieron haciendo hogueras en los atrios de las iglesias, en las plazas y en las calles de todas las ciudades, celebrándose días de fiesta y de gozo en las vísperas de la Santa Cruz.

3 de mayo de 2016
José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico




Fábrica de Sueños. Aula Poética de la UNED-CUENCA

Fábrica de sueños

Mi agradecimiento al Aula Poética de la UNED por la invitación que me han hecho. Es para mí un honor el poderme dirigir a tal magnífico auditorio. 
Desde el momento que me propuso Raquel Carrascosa, ser el invitado del Aula Poética, he intentado buscar un tema que fuera acorde con las personas que integran ese grupo poético.
Aunque son muchos los trabajos que he realizado en el tiempo que llevo empleado a la investigación sólo uno lo he realizado en forma poética, bajo el título: "Selene. Mitología de la Luna llena en la Hoz del Huécar". Los demás trabajos son principalmente sobre la Catedral de Cuenca.

Pensando en el mundo de los sueños me vino a la mente que: "el sueño es misterio y el misterio es curiosidad y vida". En la Catedral me he encontrado con los sueños de cientos de personas que han hecho realidad lo soñado, dejándolos  plasmados en su interior.

En el tiempo que me han trazado para desarrollar mi pensamiento poético intentaré hacer ver ese portal del mundo del espíritu, que ha quedado escrito en piedra, en hierro y en los lienzos, perdurando a través de los tiempos y épocas, llegando prácticamente intacto, hasta nuestros días.

Les invito a pasar un rato agradable y emocionante, el día 10 de mayo a las 18:30 horas.
Un saludo y os espero.