miércoles, 14 de junio de 2017

El regusto de hacer novillos


La inconsciencia de los chicos y chicas en los último días de instituto.

Hace unos días me encontré por la conserjería del Instituto a una mujer toda preocupa por su hijo. Había recibido en su móvil el aviso de la falta de su hijo a clase, sin corta ni perezosa se personó en el centro en busca de él, se le notificó su ausencia. Sin pensar más salió en busca del niño al parque de los Moralejos. No sé qué sucedería después, pero es una postura valiente la de esta madre.

Estos días finales de curso cuando se centra la docencia en la terminación de los temas de las materias y recuperaciones, las clases son más relajadas y los chicos se ausentan sin permiso alguno de los Institutos, los profesores pasamos listan hora tras hora y estas faltas llegan de inmediato a los móviles de sus padres. Hoy he sido testigo de la inconsciencia juvenil y desde lo alto de la pasarela que une el Parque de los Moralejos con los Institutos he visto a chicos y chicas por el puente del Sargal en bañador, deslizándose por debajo de ésta con el peligro que ello entraña y bañándose en las aguas del Júcar, poniendo en riesgo su integración física mientras sus padres están creídos que sus hijos están en las clases. ¿Dónde está la policía local en estos casos?

Fotografía realizada con el móvil desde la pasarela que une el
Parque de los Moralejos y los institutos. 11.00 horas del 14-06-2017
Indudablemente son muchos los chicos que a estas edades hacen novillos, esta conducta no se le da la importancia que tiene.  Si no hay una respuesta directa de los padres y autoridades, estas faltas ocasionales se convierten en frecuentes, llegando a ser lo habitual en algunos casos.
El absentismo obedece normalmente a una tónica común, el chico percibe que es mayor y haciendo lo que desea se reafirma en su capacidad de decisión.

En estos días cuando el calor se afirma en las aulas y a veces hay que hacer grandes esfuerzos para que los alumnos atiendan, para ellos se convierte en un aburrimiento el asistir y por ello deciden hacer otro tipo de actividad.

Durante el curso cuando las faltas son elevadas y el absentismo es más frecuente suelen producirse consecuencias graves en el aprendizaje del alumno como:

-          - Descenso del rendimiento académico, convirtiéndose en bajas calificaciones.
-          - Escaso desarrollo de la autonomía y responsabilidad.
-       - Caen en redes nocivas que les llevan al consumo de sustancias nocivas y aparecen en sus vidas las malas compañías.

¿Qué conducta deben de tener los padres ante estas ausencias a clase?
1º Cuando se falta a clase no se debe de quitar importancia y hacer ver el valor de su asistencia.
2º Hacerle comprender que ha hecho mal y aplicar una disciplina positiva porque el chico o la chica necesita apreciar las necesidades de los límites a los que puede llegar.
3º Hablar con ellos, escucharles y ayudarles a pensar para que pueden comprender que deben de cambiar de actitud con relación a la asistencia a las clases.
4º Es importante desarrollar en ellos la responsabilidad de sus actos, por lo que es importante empezar antes de su incorporación al instituto.
5º Explicarles que el ser adulto implica ser responsable de sus actos.
6º Atajar con firmeza desde un principio las faltas, antes de que se conviertan en algo habitual en ellos.
7º Prestar atención a su desarrollo educativo, asistiendo a las reuniones con los tutores y los profesores que les imparten las clases.
8º Acudir a un especialista si estas conductas se acrecientan por cualquier circunstancia.
9º Motivar el esfuerzo realizado aunque no consiga los objetivos trazados.
10º Educar con el ejemplo. Los padres son un espejo donde ellos se reflejan y la conducta hacia ellos y su dedicación continua, evitan muchos quebraderos de cabeza durante el periodo de formación.

Cuenca, 14 de junio de 2017

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.


Premio Glauka 2017

El Premio Glauka en su  XXVI Edición

Ayer asistí a la entrega del premio Glauka 2017. Ha recaído en la persona de Javier Moro, que es un escritor autor de grandes epopeyas.  Es un hombre enamorado de la India, en sus relatos le gusta contar la historia desde dentro, no como un simple observador, sino entrar en la vida del personaje para dar un enfoque distinto. Entre sus obras: “Sederos de Libertad” es un libro fascinante y “Las Montañas de Buda”,  esta obra es como un reconocimiento a esta gente que se niega a desaparecer del Himalaya, un canto al espíritu de la resistencia, a la fe de esta gente y como querer que prevalezca el alma del Tíbet para la eternidad.

Fue una tarde entrañable entre amigos. Gracias a las organizadoras la Asociación Amigas de la Lectura, que instauraron el premio en el año 1992. El Premio  es un reconocimiento a la labor de una persona o institución. Bien es sabido que carece de dotación económica, pero el reconocimiento a la labor de los premiados no tiene valor. Son obsequiados con una obra del ceramista conquense Rubén Navarro.

Me gustaría dar la enhorabuena al distinguido con el premio y a las organizadoras del acto.
Mari Carmen Ramírez Álvarez, Presidenta dela Asociación y Begoña Marlasca Directora de la Biblioteca Fermín Caballero de Cuenca que con tanto acierto sabe llevar este tipo de eventos.

RELACIÓN DE FOTOS DEL ACTO:





























Cuenca, 14 de junio de 2017


José María Rodríguez González

domingo, 11 de junio de 2017

La Santísima Trinidad


Fiesta y su representación iconográfica a través del tiempo

Este año la fiesta de la Santísima Trinidad se celebra el domingo 11 de junio, corresponde al octavo domingo después de Pascua. Este misterio que se refiere a que Dios es la vez Padre, Hijo y Espíritu Santo, misterio difícil de asimilar por nuestra mente humana.

Se cuenta que San Agustín, uno de los grandes pensadores de la Iglesia cuando intentaba descifrar este misterio, una tarde paseando por la orilla del mar se encontró a un niño que habiendo cavado un hoyo en la arena intentaba meter en mar en él llevando agua con una concha. El Santo le dijo que eso era imposible, respondiéndole en niño que igual no podría meter esa agua allí él tampoco con su mente podría llegar a comprender el gran misterio de la Santísima Trinidad.
Anónimo del siglo XV, Volto trifronte della Trinità,
iglesia de Santa Ágata de Perugia.

Fue instituida esta festividad por el Papa Juan XXII el año de 1320, se celebra por todo el mundo en el día octavo de la Pascua de Pentecostés.

Hay un milagro que confirma este Misterio. Cuenta la historia que Gregorio, obispo neocesariense, estando en oración, se le apareció la Virgen y con ella Juan Evangelista, el cual, por mandato de la Señora, le dio la fórmula de la fe que había de tener y predicar y en ella expresamente se contenía el misterio de la Trinidad, como lo escribe en su vida San Gregorio Niceno, hermano de San Basilio. Habiendo sido desterrado San Hilario de su Iglesia porque confesaba el misterio de la Trinidad, libró por virtud de la misma Trinidad a una isla de innumerables serpientes que la infestaban, y resucitó a un muerto, como lo escribe Fortunato en su vida. Estos milagros y muchos otros son relatados por San Gregorio Papa, como el de la ciudad de Espoleto, o los realizados en los tiempos de las persecuciones por otros santos obispos católicos, que hicieron muchos milagros en confirmación de la fe de la Santísima Trinidad, que ellos predicaban.

Como estudioso de la iconografía diré que la referente a la Santísima Trinidad es una de las partes muy importantes en el arte cristiano. Representar artísticamente el dogma de la Santísima Trinidad no fue fácil. Una imagen de Dios como “uno y trino” fue una idea que a lo largo de la historia del arte dio lugar a numerosas controversias en su forma de representación.

Una representación que ha perdurado a través del tiempo ha sido el representar a Dios Padre por medio de una mano que aparece en el cielo. Al Dios Hijo se le ha venido representando en forma de cordero “Agnus Dei”, ateniéndose a las palabras de San Juan Bautista (Jn 1,29-36). Al Espíritu Santo siempre se le ha representado en forma de paloma, fórmula derivada del Evangelio de San Mateo que describe el bautismo de Jesús (Mt. 3, 16).
Pórtico occidental de la Basílica de Saint Denis - Francia

Según se iban surgiendo distintos pensamientos sobre el Misterio surgió la representación de forma abstracta, sobre el siglo V y VI, llegando a ser representada por medio de un triángulo equilátero incluyendo en su interior un ojo, también fue representado por tres círculos entrelazados.

También surgió la idea de la representación utilizando tres personas iguales y distintas, como se puede encontrar en el manuscrito de San Dunstán, arzobispo de Canterbury a comienzos del siglo X, idea que proviene del Gnénesis (Gn 18,1-3).

En el siglo XII se divulgó una imagen de la Trinidad inspirada en la respuesta de Jesús da al Sumo Sacerdote en el Sanedrín (Mt. 26, 64). El padre se representa como un anciano, frecuentemente como nimbo triangular, con un cedro, una esfera o ambos elementos en las manos y sentado en un trono; a su derecha, el hijo entronizado, acompañado de los símbolos de la Pasión; y entre ellos la paloma que representa al Espíritu Santo.

Una forma muy representada fue con tres ángeles, procedente de la tabla de Antonello de Messina, donde los tres ángeles representan la hipóstasis de Dios. La escena se suele representar como una prefiguración de la eucaristía. Es verosímil que la tradición iconográfica de los tres huéspedes de Abraham en la mesa de Mamra fuera la que inspiró la representación del Misterio de la Santísima Trinidad, era representado por tres figuras iguales y distintas, cada una de ellas con el aspecto convencional de Jesucristo, sentadas en la mesa con el cáliz eucarístico, así fue realizado en el siglo XVI.
Iglesia abacial de Nuestra Señora de Guebwiller, 1768-1785.

La Trinidad con la esfera celeste se difundió cobre todo en el siglo XVII. La esfera celeste se sitúa entre las figuras de Padre, Hijo y Espíritu Santo rodeado de nubes. La esfera suele ser transparente con aspecto de cristal, representa a todo el universo, sobre el que la Trinidad impone su poner divino, lo que a veces se indica poniendo los cetros de Padre e Hijo sobre ella.

Y para no cansaros más os diré que otra solución que tomaron para su representación fue por el siglo XII fue el emplear una figura tricéfala o tres cabezas constituidas por un solo cuerpo. Este tipo de iconografía terminó por suscitar recelos por lo que se mando su destrucción en el Concilio de Trento. Supervivientes a esta destrucción tenemos ejemplos en la iglesia parroquial de la Asunción de María en el pueblo italiano de Armeno, pero no hay que ir a Italia para poder ver este tipo de representación, tenemos las dos formas de representación que menciono en dos ménsulas del crucero de la Catedral de Cuenca. En la próxima visita guida que realice ( 1 de julio, a las 11.00h) haré mención y las explicaré.

Cuenca, 11 de junio de 2017

José María Rodríguez González

jueves, 8 de junio de 2017

Tres jueves hay en el año que relucen más que el sol…


La festividad de Corpus Christi, anteriormente llamada Corpus Domini, surgió en siglo XIII, hacia el año de 1246. Fue la diócesis de Lieja en Bélgica quien la solemnizó y la hizo patente entre los cristianos sobre todo cuando en 1663, el sacerdote mientras celebraba la misa en la iglesia de la localidad de Bolsena (Italia), en el momento de la consagración, al partir la hostia brotó sangre de ella, según afirma la tradición. Este hecho, muy difundido, dió un gran impulso al establecimiento de esta festividad que fue instituida el 8 de septiembre de 1264 por el Papa Urbano IV, mediante la Bula  “Transiturus hoc mundo”.
¿Cómo se enteró el Papa de este hecho milagroso? Estando en visita pastoral el Sumo Pontífice Urbano IV en Orvieto, que dista seis millas de Bolsena, el sacerdote testigo de los hechos, corrió a echarse a sus pies y le declaró sus dudas sobre la presencia de Jesús en la sagrada Hostia y le relató el insigne milagro que le había sucedido desapareciendo de inmediato sus dudas. El Papa envió inmediatamente a Bolsena para cerciorarse del suceso a dos grandes lumbreras de la Iglesia que se hallaban  también en Orvieto, Santo Tomás de Aquino y San Buenaventura.
Conformada ya la veracidad del milagro, mandó el Pontífice al obispo de Orvieto que fuese a buscar solemnemente a la iglesia de Santa Cristina al Hostia adorable, el corporal y demás ropas empapadas en la preciosa Sangre. El mismo Urbno IV con su corte de cardenales, prelados y una inmensa muchedumbre de fieles salieron a recibir al Santísimo Sacramento hasta una distancia como de un cuarto de milla de la ciudad. Los niños y mozos llevaban palmas y ramos de olivo; todos cantaban himnos y cánticos; el Papa recibió de rodillas aquel sagrado y lo llevó triunfantemente hasta la catedral de Santa María de Orvieto. Esa fue la primera procesión solemne del Santísimo Sacramento.

El Papa Clemente V, en el Concilio de Vienne de 1311 dictó las normas que regularían los desfiles procesionales en el interior de los templos.  Fue el papa Juan XXII quien introdujo la Octava con exposición del Santísimo Sacramento. Los desfiles procesionales en el exterior tuvieron que esperar hasta en año de 1447 cuando el Papa Nicolás V sale procesionando por las calles de Roma. A partir de esa fecha se procesionó en los exteriores de los pueblos y ciudades de toda la cristiandad.

En España existe el dicho popular que dice: Tres jueves hay en el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión. 

El próximo domingo, 29 de junio, se celebrarán los actos de la Solemnidad del Corpus Christi en Cuenca, con los siguientes actos:
- 10.30 h Santa Misa en la Catedral, presidida por el Obispo  D. José María Yaguas Sanz.
- 11.45h Solemne Procesión, desde la Catedral hasta la parroquia de la Virgen de la Luz, donde será expuesto durante el resto del día.

Se colocarán cinco altares en el recorrido de la procesión:
1º Bajo los arcos del Ayuntamiento. Se encargará de su montaje y custodia la Ilustre y Venerable Hermandad del Bautismo de Nuestro Señor Jesucristo.
2º En el portal de la Casa del Corregidor. Será la Hermandad de María Santísima de la Esperanza, la encargada de su montaje y custodia.
3º En la Puerta de San Juan, lo montará la Venerable Hermandad del Santísimo Cristo de la Luz
4º En la curva del Escardillo estará la Venerable Hermandad de la Santa Cena.
5º En la puerta de la parroquia de la Virgen de la Luz, estará la Archicofradía de Paz y Caridad con el Santísimo Cristo de las Misericordias.

martes, 6 de junio de 2017

La luz del Zóbel

Una juventud digna de ser reconocida en su valía y agradecimiento hacia sus profesores


Es gratificante pensar que hay jóvenes que son agradecidos, como podemos ver en esta carta de despedida de la promoción del curso 2016/17. El alumno que la redactó es Enrique Serna, alumno de 2º de Bachillerato. Fue leía en de acto de Graduación, creo que es digna de ser publicada para hacer ver que también tenemos jóvenes que saben ser agradecidos con sus maestros y profesores que les han servido de guía en su caminar durante el periodo de formación.

Gracias.

LUZ DEL ZÓBEL
Agradecer el esfuerzo de las personas que nos acompañan hoy es algo que se da por sentado, por eso me gustaría alejarme del típico discurso formal para conocer los verdaderos motivos por los cuales debemos sentirnos orgullosos de una serie de profesionales, que se han entregado plenamente por convertirnos en lo que somos, personas capaces de integrarnos en el mundo que nos rodea.

Nuestra historia en el Zóbel, aunque suene pretencioso, se asemeja a uno de los grandes clásicos de la literatura española. Aquel 15 de septiembre de 2011 se abrían las puertas del instituto para dar la bienvenida a una serie de quijotes indefensos, llenos de fantasías y dispuestos a afrontar todo tipo de aventuras. Se apreciaba el miedo y el nerviosismo, al fin y al cabo éramos niños de 12 años que abandonamos nuestro refugio en el colegio para afrontar una realidad totalmente nueva, rodeados de gigantes y cargados de ideas preconcebidas. Además, muchos de nosotros no habíamos solicitado el Zóbel como primera opción o ni tan siquiera lo habíamos elegido. No tardaríamos mucho en darnos cuenta de lo acertada que fue aquella decisión, ajena a nosotros. En ese bienestar fue clave el cariño y apoyo recibido por una serie de personas que no conocíamos y que acabarían convirtiéndose en nuestra familia durante estos 6 años. Supieron unirnos y crear un buen ambiente en clase. Los pequeños quijotes fuimos despertando poco a poco de nuestra inocencia y conociendo el mundo que nos rodeaba de la mano de las figuras que hoy nos ocupan. Crecimos y nos convertimos en sanchos, conscientes de la realidad, pero sin perder la ilusión característica de un niño.

En este proceso de adaptación, lleno de ilusiones, desengaños, tristezas y alegrías, nos gustaría agradecer en primer lugar, y en orden inverso a como lo haría el político de turno, a los conserjes; por su paciencia y vigilancia de pasillos. Todavía recordamos un desesperado intento de justificar el por qué debíamos salir al patio aunque hiciese frío, y no era otro que tomar el sol para producir vitamina D. Probablemente tenía razón.

También queremos agradecer a todo el personal que comienza su jornada cuando nosotros volvemos a casa, imprescindible para impartir clases en condiciones óptimas, a pesar de que a menudo se olvide su importante labor.

Por último, reconocer la dedicación y entrega de todos y cada uno de los profesores que nos han acompañado en nuestra aventura y que no son una figura distante, como a veces se piensa, sino alguien cercano y que quiere lo mejor para nosotros. Gracias por vuestros consejos, experiencias y por todas esas horas extra preparando prácticas de laboratorio o clases intentando complacernos en la medida de lo posible. Lo académico sin duda tiene un valor, pero lo verdaderamente importante es el atractivo humano que habéis sabido transmitir, los consejos extraescolares sobre todo aquello que nos preocupaba y que nos ha animado a seguir adelante.

Mención especial merecen aquellos profesores que nos acompañaron hasta que un día llegó la esperada jubilación. Marcharon dejando huella y habiendo influido en nuestro presente. Miguel Ángel,  Silvia, Carmen, Carlos Ramón… Gracias.
Por último agradecer al equipo directivo por el apoyo y las últimas iniciativas que permiten al instituto progresar e innovar.

En definitiva, todos formamos parte de la familia Zóbel y, aunque marchemos, seguiremos manteniendo un vínculo común que nos une a través de los recuerdos. Múltiples emociones y experiencias conforman una pequeña historia que, sin duda alguna, ha sido coloreada por todos los que hoy nos acompañáis. El estar agradecidos se debe a ese paso del blanco y negro del papel y la tinta a la luz y el color de vuestras acuarelas, acuarelas del Zóbel que seguirán pintando el blanco lienzo de la nueva etapa que hoy comienza. Gracias.

Enrique Serna Valverde, 2º Bachillerato A

domingo, 4 de junio de 2017

Hoy la tierra se ha hecho cielo


Fiesta de Pascual de Pentecostés.

Así definí Crisóstomo el día de Pentecostés. Siempre me ha llamado la atención el cuadro majestuoso y monumental que adorna el cuerpo central del retablo de la Capilla del Espíritu Santo, tal vez porque sus figuras son de tamaño natural, en la que representa la Venida del Espíritu Santo, rodeado por una gloria de ángeles y en figura de paloma, desciende sobre María y los Apóstoles que se hallaban en actitud de oración. Obra de Federico Zúccari, pintor italiano, originario de Sant Angelo in Vado, Urbino, venido a España a instancias de Felipe II, para pintar en el Monasterio del Escorial.


De día grande califica el mismo Espíritu Santo el día de Pentecostés, y en el libro del Levítico lo llama el celebérrimo y santísimo, tal era ya en el Antiguo Testamento el carácter de esta fiesta. También se llamó la fiesta de las espigas o de las primicias, pues como la recolección del trigo en Palestina se terminaba en aquella época del año, era conveniente que los hebreos, en acción de gracias, ofreciesen a Dios los primeros frutos. Por solemne que fuese el Pentecostés mosaico, era sólo imagen de otro más importante y más santo, el Pentecostés cristiano que recuerda la venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles.

Cuenta la tradición que cincuenta días después de la resurrección de Cristo, los Apóstoles y otros discípulos, en número de ciento veinte, se hallaban reunidos en un mismos lugar; María, Madre de Jesús, estaba también con ellos, y perseveraban todos unánimes en la oración.

Hacía diez días que esperaban, según recomendaciones del Divino Maestro, en aquel retiro, la próxima venida de Aquél que había de traer al mundo el Espíritu de sabiduría y de entendimiento, el Espíritu de consejo y de fortaleza y el Espíritu de ciencia, de piedad y de temor de Dios.

Hacia las nueve de la mañana de repente sobrevino del cielo un ruido, como de viento que soplaba, y llenó toda la casa donde estaban. Una ráfaga potente invadió en un instante el Cenáculo y al mismo tiempo vieron aparecer unas lenguas de fuego, que se repartieron y se asentaron sobre cada uno de los miembros de aquella asamblea.

Dicen alguno autores que un globo de fuego se pasó primero en la cabeza de la Virgen María y que dividiéndose allí en tantas lenguas encendidas como asistentes había en el Cenáculo, se fueron esparciendo como lluvia de estrellas: así se representa en el cuadro de la Capilla del Espíritu Santo de la Catedral conquense.

El viento impetuoso y las lenguas de fuego sólo eran signos exteriores y apariencias sensibles de los efectos que el Espíritu Santo produce interiormente en casa uno de los discípulos, y que debía producir en el corazón de los primeros fieles llenándolos de sus dones. El Espíritu Santo, tercera Persona de la Santísima Trinidad, Dios igual al Padre y al Hijo, inauguraba su reino visible en  la Iglesia y en las almas.

Semejante a fuego irresistible, venía a renovar la faz de la tierra, a sustituir el espíritu de temor por la ley del amor, a establecer la caridad en lugar del antiguo egoísmo y a provocar un vasto incendio en el mundo de las lamas. “He venido- dijo el Verbo- a traer fuego a la tierra y mi mayor deseo es ver cómo se abrasa”. Del día de Pentecostés dice el elocuente Crisóstomo estas palabras:”Hoy la tierra se nos ha hecho cielo, no por haber bajado las estrellas del cielo a la tierra, sino por haber los Apóstoles subido de la tierra al cielo; porque la gracia copiosa del Espíritu Santo hoy se ha derramado por el mundo y le ha convertido en paraíso; no trocando la naturaleza,, pero enmendando y enderezando las voluntades. Halló el Espíritu Santo al publicano, y le hizo evangelista; halló el perseguidor y lo hizo apóstol; halló al ladrón y lo llevó al paraíso; halló a la pecadora y la hizo igual a las vírgenes; halló magos encantadores y los convirtió en evangelistas. Desarraigó la maldad y plantó la bondad; desterró la servidumbre y trajo libertas: perdonó la deuda y nos dio la gracia; y por esto digo, que hoy la tierra se ha hecho cielo”.

Cuenca, 4 de junio de 2017

©José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico

martes, 30 de mayo de 2017

Arte y devoción en la festividad del 31 de mayo


La Visitación de María a su prima Santa Isabel

Decía San Antonio de Padua: “El nombre de María es la alegría para el corazón, miel para los labios y la melodía para el oído de sus devotos”.

El mes de mayo ha sido, durante siglos un mes para honrar a la mujer. En la antigüedad Grecia dedicaba el mes de mayo a la diosa de la fecundidad, Artemisa. En la época romana fue dedicado a Flora, diosa de la vegetación. En el Medievo el mes de mayo se consideraba el apogeo de la primavera. En el siglo XII se celebraba el “Tricesium” o “la devoción de treinta días a la Virgen María”, enmarcado del 15 de agosto al 14 de septiembre. Es a finales del siglo XVII cuando se piensa en dedicar un mes exclusivo a la Virgen María, esta costumbre se extendió sobre todo, durante el siglo XIX, llegando hasta nuestros días.

Hoy día 31 de mayo celebramos la visitación de María a su prima Santa Isabel, fiesta que cierra el mes de mayo. Esta fiesta fue iniciada en el siglo XIII por los frailes menores y se extendió por occidente sobre el año 1389.

Existe una referencia anterior, San Buenaventura, prior de la Orden Francisca, comienza a celebrarla sobre el año 1263, exclusivamente en el entorno de influencia de la Orden. Fue el Papa Pio V quien la introdujo en el calendario de la Iglesia universal.

El Concilio Vaticano II la ubicó definitivamente el 31 de mayo. Anteriormente se venía celebrando el 2 de julio, fecha que entró en controversia al celebrarse el nacimiento de San Juan Bautista el 24 de junio, por lo que fue cambiada a la fecha actual.

El Evangelio de San Lucas hace referencia a María y luego desarrolla el acontecimiento situando el lugar (Lc.1, 39-45). La acción la sitúa en la ciudad de Judá, emplazada en una región montañosa, actualmente esta ciudad es identificada con el nombre de Ain Karim, que dista unos seis kilómetros al oeste de Jerusalén.

En la Catedral de Cuenca, como muchas otras escenas de la vida de María queda reflejada en los retablos de las capillas del siglo XVI. Entre otras hay que destacar la escena de la capilla de la Asunción y la capilla del Pozo. El episodio queda plasmado por en encuentro de dos mujeres solas o en esta ocasión acompañas de familiares o amigas.
Visitación. Capilla de la Asunción o del Deán Barreda
Catedral de Cuenca

En la Capilla de la Asunción o del Deán Barreda, en la actualidad se le conoce bajo el título de la capilla panteón de Doña Martina Lasso. Fue fundada por Gregorio Álvarez de Alcalá, canónigo y Deán de esta Catedral al principio del siglo XVI, sobre el año de 1511. Posee un precioso retablo plateresco en el que se haya representado en tabla las escenas de la vida de la Virgen. Entre ellas la Visitación de María a su prima Santa Isabel. Como se puede apreciar en la tabla, la Virgen está situada en el centro, recibiendo el saludo de su prima. Hay dos mujeres más, una detrás de la Virgen y otra a espaldas de Santa Isabel. El escenario lo forma, a la izquierda un altillo con dos ventanas de tipo románico y el conjunto lo cierra con un fondo rocoso del estilo de los paisajes conquenses y un amanecer de colores claros, preludio que la redención.

Otra de las capillas donde podemos disfrutar de esta escena que celebramos hoy la encontramos en la capilla de San Roque o de los “Pozos”, también denominada en su fundación de la Asunción designada así por quien fuera su fundador: Don Juan del Pozo en el año de 1503. Antes de esta capilla estuvo situada en este espacio la capilla de Ntra. Sña. Del Buen Camino, fundada en el siglo XV por Don Diego de Alcalá y su esposa doña Teresa Sánchez Teruel.

Visitación. Capilla del Pozo
Catedral de Cuenca
En el interior de la pequeña capilla puede apreciarse un retablo plateresco formado por siete tablas en las que se representa escenas alusivas a la vida de la Virgen, entre ellas la que nos toca hablar hoy. La tabla de la Visitación de la Santísima Virgen está compuesta por la figura de la Virgen y Santa Isabel que forman la escena central de la tabla, detrás de ambas, en cada lado una doncella que forman el primer plano, el conjunto está adornado con tres arbolitos simétricamente dispuestos componen la ornamentación del conjunto artístico. Se aprecia el pórtico de la casa de su prima, conforman el paisaje una montaña y un cielo con nubes. Las dos figuras se distinguen por su edad, maría está representada como una muchacha joven mientras que Isabel, a la derecha, está representada por una mujer mayor con un pañuelo que le cubre la cabeza.

El calendario litúrgico nos propone el recuerdo de uno de los sucesos más célebre de la historia de la Encarnación. Sin duda para los cristianos es una fecha muy especial, cargada de significado. Es en este pasaje donde las palabras de Isabel son recordadas diariamente al rezo del “Ave María”, ello nos da un sentido inmenso del lugar que tiene la Virgen “bendita tú eres entre las mujeres” que la hace partícipe de la misión profética “bendito el fruto de tu vientre”. Este hecho nos abre una puerta para llegar hasta Dios a través de María. Con María caminamos hacia la luz, hacia la vida, hacia Dios. María nos ayuda a mantener siempre encendida esa luz que nos ilumina el camino para llegar a Jesús.
Dios habla a los hombres a través de esa belleza única llamada María, Madre de Dios y Madre nuestra”. SS. Juan Pablo II

José María Rodríguez González


Cuenca, 30 de mayo de 2017

lunes, 29 de mayo de 2017

El fruto de la docencia


No se aprende a escribir, como es debido un libro, sino cuando se le ha terminado”.

Hoy de vuelta de clase, cerca de mi casa me ha abordado una antigua alumna, me ha dado dos besos y me ha dicho que mis clases le calaron muy hondo. Esas palabras son las que cualquier docente le gustaría escuchar, en estos momentos cuando la enseñanza está decayendo y la figura del maestro esta degradada por completo.

La docencia es como la edificación de una casa: brinda alberque de sabiduría contra el frío de la ignorancia de las frías noches y eleva el espíritu del conocimiento. En la docencia, edificar es construir con piedras de la verdad. Cuando se habla de educar, no se concibe más que un verbo abstracto, gastado por la costumbre. Edificar en el sentido corriente es levantar paredes. ¿Quién se ha detenido nunca a pensar en todo lo que se necesita para levantar paredes, para levantarla bien, para hacer una verdadera casa, que se sostenga, que esté firmemente construida y techada en debida forma, con paredes maestras a plomo y con el techo que no permita el paso del agua de la mentira y de la manipulación, es decir, de una persona bien formada? La educación y la formación de un alumno, es como colocar todo en su lugar correspondiente, con buen ojo y paciencia hacer que combinen exactamente las piedras, no poner mucha agua o mucha arena en la argamasa, tener humedecidas las paredes, saber llenar las juntas y allanar debidamente los revoques. La casa se eleva día a día como los conocimientos y la educación surgida del buen hacer del docente.
Para una gran parte de docentes sólo vale con tener una licenciatura o diplomatura en una materia determinada, sin darse cuenta que edificar una vida es como edificar un libro, edificar la conducta y el “saber” de una persona es trabajo que ocupa toda una vida. Siempre al docente le queda la duda de ¿Lo habré logrado? Sin embargo siempre el magistral espera que se reconozca su obra, una obra edificada y edificadora con la gente que año tras año pasa por sus manos.

Al autor de estas letras le gustaría ser un artista que cada día cumple su cometido de hacer obra, no con bellas letras o como se dice este año los lunes “pura poesía”, sino llegar al convencimiento de que sus enseñanzas servirán para algo en las mentes de quienes lo escuchan. En ciertos momentos quisiera poseer aquella elocuencia valiente y demoledora, capaz de hacer temblar el corazón mejor puesto, una imaginación avasalladora, capaz de trasportar a mis oyentes, con repentino sortilegio, a un mundo de luz. En otros momentos, por el contrario, me duele ser demasiado literato, demasiado orfebre y taraceador, y de no ser capaz de dejar las cosas en su sitio preciso. He de ser sincero y he de reconocer que “no se aprende a escribir o a construir, como es debido un libro o una vida, sino cuando se le ha terminado”.

José María Rodríguez González


Cuenca, 29 de mayo de 2017

¡Basta ya!

La mala educación se apropia de la juventud

Esta mañana yendo al trabajo me he encontrado con una escena que se está convirtiendo en algo habitual. Un jovencito de unos quince años con la bicicleta en el suelo increpaba, con los brazos levantados y desafiantes, a estilo torero, a un matrimonio mayor: ¡qué pasa! ¡Ven aquí y me lo dices, que ni siquiera te he tocadao!

Las bicicletas por las aceras se ha convertido en un escenario habitual en esta ciudad de Cuenca, no ha sido la primera vez que me ha sucedido lo mismo, en este caso ha sido a un matrimonio de personas mayores, que andaba tranquilamente por la acera de la calle de Fermín Caballero, cuando un ciclista le ha pasado casi rozando temiendo por su integración física.

Es misión del Ayuntamiento el velar por el buen uso de las vías de circulación y creo que en esto, nuestro ayuntamiento, está cayendo en el olvido. Desde hace un tiempo las aceras se han convertido en la vía de circulación de las bicicletas como si estuviéramos en Ámsterdam y creo que nos diferenciamos mucho. Si así fuera se debería equipar un carril específico para la circulación de las bicicletas junto con su señalización reglamentaria y si vamos a seguir utilizando las aceras para  el tránsito de peatones hagamos que sea así y las bicicletas que circulen por la calzada como cualquier vehículo rodado.

La buena educación es la base de la convivencia, nos preguntamos por qué reina la mala educación entre los adolescentes, hay factores que han contribuido a quitarte importancia a los buenos modales. El tener prisa para todo nos hace entrar en un estrés permanente. Los malos ejemplos de muchos personajes públicos y la televisión sobre todo, hacen pensar a los jóvenes que esta manera de hacer y ser está de moda.

Hace unos años se esperaba que los modales suavizaran la brusquedad propia de la condición humana y sostuvieran las relaciones entre las personas de un modo positivo. Hoy en día se han perdido todo tipo de valores y de respeto a la otra persona.

¿Quién debe enseñar las cuestiones elementales de comportamiento? Esas cuestiones elementales que tienen su peso específico en la vida diaria y que no se le da importancia, como el masticar chicle continuamente, sentarse correctamente, ser respetuoso con los demás, actividades que requieren unas habilidades de comportamiento cívico normal en una sociedad. Creo que en el fondo se sabe y es necesario trasmitirlo a los jóvenes para que lo aprendan y lo tengan en cuenta. La ausencia de estas cosas nos llevan a una conducta caótica como la que estamos experimentando hoy en día.

Seamos conscientes y pongamos coto a tiempo, todo esto está en nuestras manos, en manos de las familias, de los padres, de los educadores y de las autoridades. Seamos conscientes y hagamos una sociedad donde cojamos todos, pues en ella no sobra nadie.

Cuenca, 29 de mayo de 2017


José María Rodríguez González.

viernes, 26 de mayo de 2017

Cuando los hechos atestiguan los motivos de nuestra creencia


El Domingo de la Ascensión

Desde hace unos días vengo dándole vueltas a la cabeza pensando escribir o dejar pasar este momento importante y fundamental en la vida de un creyente; la Resurrección y la Ascensión de Ntro. Señor. Este jueves, día 25 de mayo se celebraba la Ascensión del Señor, que corresponde al cuadragésimo día desde el primer día de Pascua, pero desde hace unos años se trasladó la fiesta al domingo siguiente, conocido este como el Domingo de la Ascensión, este año el 28 de mayo.
Resurrección del Señor
Capilla de la Virgen del Sagrario. Catedral de Cuenca

Es curioso como muchos otros efectos lumínicos, además del “Milagro de la Luz” que hemos vivido estos días (19 al 22 de mayo) se dan en nuestra Catedral. Hay uno que desde muchísimo tiempo se da por estas fechas (en el tiempo de Pentecostés) y es como un recuerdo de mis tiempos de mi niñez. Estando un día por estas fechas del año, en la capilla de la Virgen del Sagrario me indicaba mi abuelo Sabino: “Mira Josemari hacia arriba y observa cómo se ilumina el cuadro de la Resurrección del Señor” y ciertamente sobre las 10. 30 horas el sol llegaba, no sé cómo, pues esta colocado al sur, pero así era; y siempre decía “subió pero estará aquí siempre presente entre nosotros”.

Muchos son los años de aquel momento que narra San Lucas en el Evangelio, después de dar las últimas instrucciones a los Apóstoles, los llevó cerca de Betania y mientras los bendecía, alzando las manos subió al Cielo, viéndolo alejarse hasta que desapareció entre nubes (Lc. 24, 50-53).

Su memoria se encuentra en  todas partes, en las paredes de las iglesias, en la cúspide de los campanarios, en lo alto de los montes, en muchas de las cabeceras de los lechos y sobre todo en las tumbas, millones de cruces recuerdan la muerte del Crucificado. Pero si quisieran erradicar su memoria tapando los frescos de las iglesias, arrojando al fuego los misales, los breviarios, los eucologios, aunque así fuera, hallaréis su nombre y sus palabras en todos los libros de la literatura no siendo posible borrar su memoria, yo diría que hasta la blasfemia es un involuntario recuerdo de su presencia.

Nuestra era, nuestra civilización empieza con el nacimiento de Cristo. Lo que fue antes de su venida podemos buscarlo y saberlo, y aprenderlo pero ningún personaje por mucho poder que tuviera vive. César, en su tiempo hizo más ruido que Jesús y Platón enseñando más ciencias que Cristo. Todavía se habla del primero y del segundo, pero ¿Quién se rebela contra César por sus hechos? En cambio con Cristo siempre vivo, hay  todavía quien lo ama y quien lo odia. Existe una pasión por Cristo y otra por su destrucción. El enfurecimiento de tantos contra Él dice bien claramente que todavía no ha muerto. Los mismo que se desviven por negar su doctrina y su existencia pasan la vida recordando su nombre.
Ascensión de Jesús, Obra de Giotto.

Vivimos en la era cristiana y ésta no ha terminado. Para comprender éste nuestro mundo, nuestra vida, para comprendernos a nosotros mismos, hay que referirse a Él. Cada época debe volver a escribir su Evangelio. También la nuestra lo ha escrito y más que otras. Ningún tiempo como este estuvo tan apartado de Cristo y tan necesitado de Él. Pero para volverlo a hallar no bastan los libros históricos, está presente en la vida misma de cada cristiano, de ahí que se atente contra sus vidas incluso en nuestro tiempo.

Cada generación tiene sus preocupaciones y sus ideas propias y sus locuras. Se impone una nueva traducción del antiguo Evangelio a favor de los descarriados. Para que Cristo viva siempre en la vida de los hombres. Para que esté eternamente presente, es forzoso resucitarlo de vez en cuando; no para retocarlos con los colores de moda, sino para representar, con las palabras nuevas y con referencias a la actualidad, su eterna verdad y su historia inmudable.

Cuenca, 26 de mayo de 2017


José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

lunes, 22 de mayo de 2017

El milagro de la vida

En nuestra época la ciencia ha sustituido la intervención Divina


Cada mujer siente la maternidad desde un conjunto de emociones personales, con todo tipo de matices relacionados con la protección y el amor. Para muchas mujeres es el proyecto culminante de su vida. La transformación que una mujer experimenta al quedar embarazada dependerá de: la educación, el carácter, la herencia genética y la situación laboral entre otros factores. El sentimiento maternal se desarrolla a partir del nacimiento del hijo; anteriormente al embarazo suelen desarrollarse el instinto maternal, el anhelo de tener un hijo, su cuidado y su educación posterior es un sentido
instintivo en la mujer como parte del concepto biológico humano.

El plantearse tener descendencia lo hacen las parejas cada vez más tarde. Es cierto que en nuestros días existe un desajuste entre la sociedad y la biología humana. Mientras que la naturaleza exige que los embarazos se den en edades tempranas, la sociedad los retrasa al no querer renunciar a una carrera profesional o a otro condicionante social.

Como investigador histórico eclesiástico diré que son muchas las citas bíblicas donde se destacan los casos de embarazos tardíos o de mujeres infértiles que con la intervención de Dios consiguieron la maternidad. En nuestra época la ciencia ha sustituido la intervención Divina y son muchos los procedimientos que se experimentan para realizar el milagro de la vida en una mujer.

Tras varios años de convivencia una pareja se plantea el tener descendencia y si esta no llegan, en muchos casos, la estabilidad de la pareja comienza hacer aguas y se convierte en un verdadero problema, que a veces resulta obsesivo. A partir de aquí se busca la manera de ser padres y se preguntan por los distintos procedimientos que le brinda la ciencia actual.

Aun cuando la intervención médica está a la orden del día en nuestro tiempo, son pocas las personas que se atreven a hablar del problema de cómo tuvieron que recurrir a la ciencia para tener a sus hijos.
Cuando una mujer entra en un tratamiento de fecundación in vitro (FIV) resulta un camino muy duro emocionalmente, sobre todo cuando después de varias intervenciones le dicen que no ha quedado embarazada. Me contaba una compañera de trabajo que es como si se sintiera vacía. Lo contario ocurre cuando esos óvulos son fecundados y el pensar de saberse futura madre pueden con toda dificultad que se pueda presentar.

Otro de los procedimientos es la ovodonación, que es la implantación de óvulos de una donante. La preocupación en este método es la carga genética que puede aportar, la madre se plantea el pensar que su hijo no dispondrá de los mismos genes que sus antepasados.

Cuando el problema de maternidad viene dada por una enfermedad grave. Si se piensa en ser madre en un futuro, se recurre a la vitrificadión de óvulos. Consiste en guardar los óvulos en buen estado por si se planteara la posibilidad de ser madre en un futuro. Permite posponer la capacidad reproductiva de una mujer el tiempo que desee, con las mismas posibilidades que en el momento en que se vitrificaron los ovocitos, pudiendo alcanzar la madurez sin experimentar una disminución significativa en la capacidad para concebir.

Al día de hoy se habla de la gestación subrogada; se ha abierto una gran polémica como es la forma de tener hijos sin haberlos parido, hecho que en nuestros días se están dando por encima de la adopción, según los datos de la Sociedad Española de Fertilidad. Este tipo de gestación parece que estaba, hasta ahora, limitada a las parejas gays, o familias monoparentales, ya fueran hombres o mujeres solas. Hay países donde este tipo de gestación está regulada por ley y es más sencillo llegar a este tipo de maternidad que en España.

Ante estos avances médicos, relacionados con la maternidad, han permitido que las fronteras del significado de ser madre se alteren, convirtiéndose en un comercio, para satisfacer las necesidades de ser madre. Todo ello ha obligado a que los gobiernos establezcan leyes que protejan y amparen la maternidad.

Ante todo esto nos queda pensar que nuestra existencia es fruto de una casualidad o por el contrario es fruto de una especial providencia de Dios.

Cuenca, 23 de mayo de 2017

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico

jueves, 18 de mayo de 2017

El milagro de la luz en la Catedral de Cuenca


Un momento espectacular digno de estar presente

Un año más y si el día amanece despejado el 19 de mayo a las 9.45 hora, el sol llegará al centro de la capilla del Transparente. Hecho que se da del 19 al 22 de mayo al despuntar el día.

Este año será el programa de ANCHA Castilla La Mancha el que estará allí para grabar el momento y ofrecerlo a toda la Castilla la Mancha, a partir de las 21.15horas.


Os invito a estar presente durante el momento, siendo testigos de este acontecimiento anual que se produce en nuestra Catedral.

En otros lugares, como en el Monasterio de San Juan de Ortega en Burgos, el milagro de la luz se produce, si las condiciones climáticas son favorables, en los equinoccios de primavera (21 de marzo) y en el equinoccio de invierno (21 se septiembre) el efecto lumínico es un rayo de sol  que ilumina, de forma secuencial durante varios minutos la escena de la Natividad de la Virgen que está situada en un capitel. Este hecho está muy difundido y se organizan excursiones desde Madrid para su observación.
En nuestra Catedral se dan durante el año varios efectos lumínicos y no se le da ni la importancia, ni la difusión necesaria para crear un flujo de visitantes. Desde 2008 que presenté el trabajo, titulado “Manto de Luz”, la difusión de estos acontecimientos lumínicos creo que no se le han dado la difusión que merece.

Este año, si las condiciones climáticas son favorables, se producirá a las 9.45horas, del día 19 de mayo, siempre que amanezca despejado y con sol, podremos ser testigos presenciales de este excepcional acontecimiento. Se podrá observar también los dos días siguientes, el sábado día 20 y el domingo, 21.  

El que se dé este efecto en el mes de mayo y no el 21 de junio, solsticio de verano, es por la obra llevada a cabo en el siglo XV. Con la ampliación de la girola se movió el óculo por donde penetraba el sol variando el momento del acontecimiento lumínico.

Estos efectos luminosos están unidos a la orientación de los templos, estableciéndose una unión entre el templo y el cosmos. En los templos antiguos, como puede ser el de Ransés II los rayos del sol  penetraban por la puerta llegando a los pies de la deidad creando un camino sagrado que conducía a la ciudad divina.

Con la llegada del cristianismo se modificó la entrada en los templos, siendo el Concilio de Trento quien lo modifico en el año 325. ¿Por qué esta modificación? Si consultamos la Biblia nos daremos cuenta que está llena de citas aludiendo a la luz y al sol. Comenzando por el Génesis: ¡Hágase la luz! (Gn.1,3) y continua diciendo: “Dios vió que la luz era buena” (Gn.1,4) y terminando por el Nuevo Testamento que se idéntica la luz con Dios y Jesús afirma: “Yo soy la Luz del mundo, aquel que me siga no andará en las tinieblas, pues tendrá la Luz de la vida” (Jn. 8,12).

Todo ello está contemplado en  la teología de la luz. Os invito a ser testigos de este momento importante en un templo construido en el siglo XII-XIII como es el nuestro.

José María Rodríguez González, profesor e investigador histórico

Cuenca, 18 de mayo de 2017

viernes, 12 de mayo de 2017

El plástico a escena. La educación la base de la sociedad



Plásticos ¿Amigos o enemigos?

Con este título arrancaba uno de los murales que mis alumnos de 3º ESO del IES “Fernando Zóbel” de Cuenca, bajo su punto de vista, daban sentido al uso indiscriminado de bolsas de plástico. Con ello y sumergidos en el Proyecto de Innovación Educativa del Centro queremos que nuestros alumnos sean responsables en su uso.

Esta cuestión no está exenta de discusión social. He dividido la clase en seis grupos para tratar el tema y seis son las respuestas que han buscado. Los títulos son interesantes: “Plásticos ¿Amigos o enemigos?”; “Plásticos, por el plástico los valoro”; “El Plástico, la base de la nueva vida”; “No hay mal plástico que por bien no venga”; “El plástico tiene tantas cosas buenas como malas” y por último, “Plásticos, reciclaRT…” De alguna manera todos han encontrado lo bueno y lo malo de este material que se ha vuelto imprescindible en nuestras vidas.

La producción de plásticos en la industria ha aumentado en los últimos años hasta alcanzar 288 millones de toneladas en el 2012, (esta cifra la hemos obtenido dela Asociación Industrial Plastics Europe). Hubo un tiempo que las iniciativas por reducir su consumo se vió favorecida y se promovió su reciclado. A ello se unieron supermercados que dejaron de dar gratuitamente las bolsas de plástico, inclinándose por las bolsas reutilizables y biodegradables.

El plástico está presente en muchos de los productos que utilizamos diariamente que a veces no llegamos a percibirlo, pero que están ahí presentes. Este material está formado por moléculas de cadenas de átomos de carbono e hidrógeno (polímeros), teniendo en cuenta que el 99% de la totalidad de ellos se produce a partir de combustibles fósiles.

El plástico es tal la cantidad de aplicaciones  que posee que inunda el espacio comercial. La actividad industrial supera a muchos otros tipos de empresas,  el plástico llega a casi todas las actividades ya sea por su fácil uso en embalajes o como componente o integrante en el producto elaborado, en la actualidad es difícil prescindir de ellos.

La sustitución por el papel no creamos que sea mejor. Según estudios, la manufacturación del papel, emite un ochenta por ciento más de gases invernadero con el hándicap que producir papel requiere árboles. La pérdida de masa arbórea nos privaría de la absorción del dióxido de carbono.
Para producir bolsas de papel el proceso de fabricación resulta más contaminante en aguas que el producir bolsas de plástico y precisa de más gasto en combustible que la fabricación de bolsas de plástico.

Como podemos apreciar tanto unas como otras crean unos problemas grandes a la hora de su control. Bolsas de plástico desechadas se ven por todas partes, volando en días de viento por las calles, atrapadas en arbustos, no hay lugar ni espacio libre de ellas. El plástico en engañoso para las aves que lo confunden con comida, al igual que los peces, tal vez para prevenir esto fuera mejor las bolsas de papel. El plástico con la luz del sol se descomponen pero en realidad no se biodegradan.
Se han preguntado ¿cuál de las dos opciones sería la mejor? Creo que ninguna de las dos opciones es aceptable, habrá que luchar por las bolsas de tela de toda la vida y de uso continuo.

El factor más importante es la educación, el comportamiento humano hacía el uso adecuado. La estrategia sería el difundir el mensaje educativo y explicar que estos problemas no serían tales y si el comportamiento social fuese el correcto. Hacer un uso racional de las bolsas y terminado su uso depositarlas en un contenedor de reciclaje.

Nuestro Centro consciente del problema queremos que nuestros alumnos se conscientes de los inconvenientes que acarrea el mal uso de los plásticos en su vida cotidiana, es por ello que cada grupo ha elaborado un mural donde han plasmado sus ideas sobre esto y espero que en su vida sean sensatos y hayan aprendido el manejo correcto de estos residuos para hacer de nuestro entorno social un lugar más agradable para vivir.

Cuenca, 12 de mayo de 2017


José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico