viernes, 26 de mayo de 2017

Cuando los hechos atestiguan los motivos de nuestra creencia


El Domingo de la Ascensión

Desde hace unos días vengo dándole vueltas a la cabeza pensando escribir o dejar pasar este momento importante y fundamental en la vida de un creyente; la Resurrección y la Ascensión de Ntro. Señor. Este jueves, día 25 de mayo se celebraba la Ascensión del Señor, que corresponde al cuadragésimo día desde el primer día de Pascua, pero desde hace unos años se trasladó la fiesta al domingo siguiente, conocido este como el Domingo de la Ascensión, este año el 28 de mayo.
Resurrección del Señor
Capilla de la Virgen del Sagrario. Catedral de Cuenca

Es curioso como muchos otros efectos lumínicos, además del “Milagro de la Luz” que hemos vivido estos días (19 al 22 de mayo) se dan en nuestra Catedral. Hay uno que desde muchísimo tiempo se da por estas fechas (en el tiempo de Pentecostés) y es como un recuerdo de mis tiempos de mi niñez. Estando un día por estas fechas del año, en la capilla de la Virgen del Sagrario me indicaba mi abuelo Sabino: “Mira Josemari hacia arriba y observa cómo se ilumina el cuadro de la Resurrección del Señor” y ciertamente sobre las 10. 30 horas el sol llegaba, no sé cómo, pues esta colocado al sur, pero así era; y siempre decía “subió pero estará aquí siempre presente entre nosotros”.

Muchos son los años de aquel momento que narra San Lucas en el Evangelio, después de dar las últimas instrucciones a los Apóstoles, los llevó cerca de Betania y mientras los bendecía, alzando las manos subió al Cielo, viéndolo alejarse hasta que desapareció entre nubes (Lc. 24, 50-53).

Su memoria se encuentra en  todas partes, en las paredes de las iglesias, en la cúspide de los campanarios, en lo alto de los montes, en muchas de las cabeceras de los lechos y sobre todo en las tumbas, millones de cruces recuerdan la muerte del Crucificado. Pero si quisieran erradicar su memoria tapando los frescos de las iglesias, arrojando al fuego los misales, los breviarios, los eucologios, aunque así fuera, hallaréis su nombre y sus palabras en todos los libros de la literatura no siendo posible borrar su memoria, yo diría que hasta la blasfemia es un involuntario recuerdo de su presencia.

Nuestra era, nuestra civilización empieza con el nacimiento de Cristo. Lo que fue antes de su venida podemos buscarlo y saberlo, y aprenderlo pero ningún personaje por mucho poder que tuviera vive. César, en su tiempo hizo más ruido que Jesús y Platón enseñando más ciencias que Cristo. Todavía se habla del primero y del segundo, pero ¿Quién se rebela contra César por sus hechos? En cambio con Cristo siempre vivo, hay  todavía quien lo ama y quien lo odia. Existe una pasión por Cristo y otra por su destrucción. El enfurecimiento de tantos contra Él dice bien claramente que todavía no ha muerto. Los mismo que se desviven por negar su doctrina y su existencia pasan la vida recordando su nombre.
Ascensión de Jesús, Obra de Giotto.

Vivimos en la era cristiana y ésta no ha terminado. Para comprender éste nuestro mundo, nuestra vida, para comprendernos a nosotros mismos, hay que referirse a Él. Cada época debe volver a escribir su Evangelio. También la nuestra lo ha escrito y más que otras. Ningún tiempo como este estuvo tan apartado de Cristo y tan necesitado de Él. Pero para volverlo a hallar no bastan los libros históricos, está presente en la vida misma de cada cristiano, de ahí que se atente contra sus vidas incluso en nuestro tiempo.

Cada generación tiene sus preocupaciones y sus ideas propias y sus locuras. Se impone una nueva traducción del antiguo Evangelio a favor de los descarriados. Para que Cristo viva siempre en la vida de los hombres. Para que esté eternamente presente, es forzoso resucitarlo de vez en cuando; no para retocarlos con los colores de moda, sino para representar, con las palabras nuevas y con referencias a la actualidad, su eterna verdad y su historia inmudable.

Cuenca, 26 de mayo de 2017


José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

lunes, 22 de mayo de 2017

El milagro de la vida

En nuestra época la ciencia ha sustituido la intervención Divina


Cada mujer siente la maternidad desde un conjunto de emociones personales, con todo tipo de matices relacionados con la protección y el amor. Para muchas mujeres es el proyecto culminante de su vida. La transformación que una mujer experimenta al quedar embarazada dependerá de: la educación, el carácter, la herencia genética y la situación laboral entre otros factores. El sentimiento maternal se desarrolla a partir del nacimiento del hijo; anteriormente al embarazo suelen desarrollarse el instinto maternal, el anhelo de tener un hijo, su cuidado y su educación posterior es un sentido
instintivo en la mujer como parte del concepto biológico humano.

El plantearse tener descendencia lo hacen las parejas cada vez más tarde. Es cierto que en nuestros días existe un desajuste entre la sociedad y la biología humana. Mientras que la naturaleza exige que los embarazos se den en edades tempranas, la sociedad los retrasa al no querer renunciar a una carrera profesional o a otro condicionante social.

Como investigador histórico eclesiástico diré que son muchas las citas bíblicas donde se destacan los casos de embarazos tardíos o de mujeres infértiles que con la intervención de Dios consiguieron la maternidad. En nuestra época la ciencia ha sustituido la intervención Divina y son muchos los procedimientos que se experimentan para realizar el milagro de la vida en una mujer.

Tras varios años de convivencia una pareja se plantea el tener descendencia y si esta no llegan, en muchos casos, la estabilidad de la pareja comienza hacer aguas y se convierte en un verdadero problema, que a veces resulta obsesivo. A partir de aquí se busca la manera de ser padres y se preguntan por los distintos procedimientos que le brinda la ciencia actual.

Aun cuando la intervención médica está a la orden del día en nuestro tiempo, son pocas las personas que se atreven a hablar del problema de cómo tuvieron que recurrir a la ciencia para tener a sus hijos.
Cuando una mujer entra en un tratamiento de fecundación in vitro (FIV) resulta un camino muy duro emocionalmente, sobre todo cuando después de varias intervenciones le dicen que no ha quedado embarazada. Me contaba una compañera de trabajo que es como si se sintiera vacía. Lo contario ocurre cuando esos óvulos son fecundados y el pensar de saberse futura madre pueden con toda dificultad que se pueda presentar.

Otro de los procedimientos es la ovodonación, que es la implantación de óvulos de una donante. La preocupación en este método es la carga genética que puede aportar, la madre se plantea el pensar que su hijo no dispondrá de los mismos genes que sus antepasados.

Cuando el problema de maternidad viene dada por una enfermedad grave. Si se piensa en ser madre en un futuro, se recurre a la vitrificadión de óvulos. Consiste en guardar los óvulos en buen estado por si se planteara la posibilidad de ser madre en un futuro. Permite posponer la capacidad reproductiva de una mujer el tiempo que desee, con las mismas posibilidades que en el momento en que se vitrificaron los ovocitos, pudiendo alcanzar la madurez sin experimentar una disminución significativa en la capacidad para concebir.

Al día de hoy se habla de la gestación subrogada; se ha abierto una gran polémica como es la forma de tener hijos sin haberlos parido, hecho que en nuestros días se están dando por encima de la adopción, según los datos de la Sociedad Española de Fertilidad. Este tipo de gestación parece que estaba, hasta ahora, limitada a las parejas gays, o familias monoparentales, ya fueran hombres o mujeres solas. Hay países donde este tipo de gestación está regulada por ley y es más sencillo llegar a este tipo de maternidad que en España.

Ante estos avances médicos, relacionados con la maternidad, han permitido que las fronteras del significado de ser madre se alteren, convirtiéndose en un comercio, para satisfacer las necesidades de ser madre. Todo ello ha obligado a que los gobiernos establezcan leyes que protejan y amparen la maternidad.

Ante todo esto nos queda pensar que nuestra existencia es fruto de una casualidad o por el contrario es fruto de una especial providencia de Dios.

Cuenca, 23 de mayo de 2017

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico

jueves, 18 de mayo de 2017

El milagro de la luz en la Catedral de Cuenca


Un momento espectacular digno de estar presente

Un año más y si el día amanece despejado el 19 de mayo a las 9.45 hora, el sol llegará al centro de la capilla del Transparente. Hecho que se da del 19 al 22 de mayo al despuntar el día.

Este año será el programa de ANCHA Castilla La Mancha el que estará allí para grabar el momento y ofrecerlo a toda la Castilla la Mancha, a partir de las 21.15horas.


Os invito a estar presente durante el momento, siendo testigos de este acontecimiento anual que se produce en nuestra Catedral.

En otros lugares, como en el Monasterio de San Juan de Ortega en Burgos, el milagro de la luz se produce, si las condiciones climáticas son favorables, en los equinoccios de primavera (21 de marzo) y en el equinoccio de invierno (21 se septiembre) el efecto lumínico es un rayo de sol  que ilumina, de forma secuencial durante varios minutos la escena de la Natividad de la Virgen que está situada en un capitel. Este hecho está muy difundido y se organizan excursiones desde Madrid para su observación.
En nuestra Catedral se dan durante el año varios efectos lumínicos y no se le da ni la importancia, ni la difusión necesaria para crear un flujo de visitantes. Desde 2008 que presenté el trabajo, titulado “Manto de Luz”, la difusión de estos acontecimientos lumínicos creo que no se le han dado la difusión que merece.

Este año, si las condiciones climáticas son favorables, se producirá a las 9.45horas, del día 19 de mayo, siempre que amanezca despejado y con sol, podremos ser testigos presenciales de este excepcional acontecimiento. Se podrá observar también los dos días siguientes, el sábado día 20 y el domingo, 21.  

El que se dé este efecto en el mes de mayo y no el 21 de junio, solsticio de verano, es por la obra llevada a cabo en el siglo XV. Con la ampliación de la girola se movió el óculo por donde penetraba el sol variando el momento del acontecimiento lumínico.

Estos efectos luminosos están unidos a la orientación de los templos, estableciéndose una unión entre el templo y el cosmos. En los templos antiguos, como puede ser el de Ransés II los rayos del sol  penetraban por la puerta llegando a los pies de la deidad creando un camino sagrado que conducía a la ciudad divina.

Con la llegada del cristianismo se modificó la entrada en los templos, siendo el Concilio de Trento quien lo modifico en el año 325. ¿Por qué esta modificación? Si consultamos la Biblia nos daremos cuenta que está llena de citas aludiendo a la luz y al sol. Comenzando por el Génesis: ¡Hágase la luz! (Gn.1,3) y continua diciendo: “Dios vió que la luz era buena” (Gn.1,4) y terminando por el Nuevo Testamento que se idéntica la luz con Dios y Jesús afirma: “Yo soy la Luz del mundo, aquel que me siga no andará en las tinieblas, pues tendrá la Luz de la vida” (Jn. 8,12).

Todo ello está contemplado en  la teología de la luz. Os invito a ser testigos de este momento importante en un templo construido en el siglo XII-XIII como es el nuestro.

José María Rodríguez González, profesor e investigador histórico

Cuenca, 18 de mayo de 2017

viernes, 12 de mayo de 2017

El plástico a escena. La educación la base de la sociedad



Plásticos ¿Amigos o enemigos?

Con este título arrancaba uno de los murales que mis alumnos de 3º ESO del IES “Fernando Zóbel” de Cuenca, bajo su punto de vista, daban sentido al uso indiscriminado de bolsas de plástico. Con ello y sumergidos en el Proyecto de Innovación Educativa del Centro queremos que nuestros alumnos sean responsables en su uso.

Esta cuestión no está exenta de discusión social. He dividido la clase en seis grupos para tratar el tema y seis son las respuestas que han buscado. Los títulos son interesantes: “Plásticos ¿Amigos o enemigos?”; “Plásticos, por el plástico los valoro”; “El Plástico, la base de la nueva vida”; “No hay mal plástico que por bien no venga”; “El plástico tiene tantas cosas buenas como malas” y por último, “Plásticos, reciclaRT…” De alguna manera todos han encontrado lo bueno y lo malo de este material que se ha vuelto imprescindible en nuestras vidas.

La producción de plásticos en la industria ha aumentado en los últimos años hasta alcanzar 288 millones de toneladas en el 2012, (esta cifra la hemos obtenido dela Asociación Industrial Plastics Europe). Hubo un tiempo que las iniciativas por reducir su consumo se vió favorecida y se promovió su reciclado. A ello se unieron supermercados que dejaron de dar gratuitamente las bolsas de plástico, inclinándose por las bolsas reutilizables y biodegradables.

El plástico está presente en muchos de los productos que utilizamos diariamente que a veces no llegamos a percibirlo, pero que están ahí presentes. Este material está formado por moléculas de cadenas de átomos de carbono e hidrógeno (polímeros), teniendo en cuenta que el 99% de la totalidad de ellos se produce a partir de combustibles fósiles.

El plástico es tal la cantidad de aplicaciones  que posee que inunda el espacio comercial. La actividad industrial supera a muchos otros tipos de empresas,  el plástico llega a casi todas las actividades ya sea por su fácil uso en embalajes o como componente o integrante en el producto elaborado, en la actualidad es difícil prescindir de ellos.

La sustitución por el papel no creamos que sea mejor. Según estudios, la manufacturación del papel, emite un ochenta por ciento más de gases invernadero con el hándicap que producir papel requiere árboles. La pérdida de masa arbórea nos privaría de la absorción del dióxido de carbono.
Para producir bolsas de papel el proceso de fabricación resulta más contaminante en aguas que el producir bolsas de plástico y precisa de más gasto en combustible que la fabricación de bolsas de plástico.

Como podemos apreciar tanto unas como otras crean unos problemas grandes a la hora de su control. Bolsas de plástico desechadas se ven por todas partes, volando en días de viento por las calles, atrapadas en arbustos, no hay lugar ni espacio libre de ellas. El plástico en engañoso para las aves que lo confunden con comida, al igual que los peces, tal vez para prevenir esto fuera mejor las bolsas de papel. El plástico con la luz del sol se descomponen pero en realidad no se biodegradan.
Se han preguntado ¿cuál de las dos opciones sería la mejor? Creo que ninguna de las dos opciones es aceptable, habrá que luchar por las bolsas de tela de toda la vida y de uso continuo.

El factor más importante es la educación, el comportamiento humano hacía el uso adecuado. La estrategia sería el difundir el mensaje educativo y explicar que estos problemas no serían tales y si el comportamiento social fuese el correcto. Hacer un uso racional de las bolsas y terminado su uso depositarlas en un contenedor de reciclaje.

Nuestro Centro consciente del problema queremos que nuestros alumnos se conscientes de los inconvenientes que acarrea el mal uso de los plásticos en su vida cotidiana, es por ello que cada grupo ha elaborado un mural donde han plasmado sus ideas sobre esto y espero que en su vida sean sensatos y hayan aprendido el manejo correcto de estos residuos para hacer de nuestro entorno social un lugar más agradable para vivir.

Cuenca, 12 de mayo de 2017


José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico

sábado, 6 de mayo de 2017

La madre

Mi particular homenaje a todas las madres

En cada hogar hay un tesoro que luce y brilla, que no pasa desapercibido para los suyos. Desde el principio de nuestra existencia el rol de la madre ha sido siempre el mismo. La sociedad moderna ha intentado transformar el modelo tradicional de la familia, en parte lo ha conseguido. Es en estos últimos años cuando ha comenzado a darse cuenta y a tomar conciencia del gran papel de la mujer en el seno familiar. El privilegio que le otorgó la naturaleza no puede ser sustituido. Ella es el primer artífice de la historia del hombre, posee la condición de procreadora, educadora y como tal es la columna vertebral de la propia familia y que implica un aporte básico sobre el plano cultural, económico, social y civil de la comunidad que no puede ser sustituido.

No ha habido época histórica que no haya buscado momento en el año para bendecir y agradecer la gran labor que realiza una madre. Una de las más arcaicas se remonta a la antigua Grecia, que entre sus fiestas existía una dedicada a la Rea, madre de los grandes dioses como fueron Zeus, Poseidón y Hades. En la época romana era la dedicada a Hilaria que se celebraba el 15 de marzo en el templo de Cibeles. Cuando llegó la época cristiana esta celebración se transformó en honrar a la Virgen María y en el santoral católico el 8 de diciembre se celebraba el Día de la Madre. ¿Por qué ese día? La importancia de la maternidad en el pensamiento cristiano y como principio fundamental de la iglesia católica hizo que fuera elegido el día dedicado a la Inmaculada Concepción, como el más idóneo para homenajear a las madres. Haciéndose suyo este pensamiento, el Reino de España en el año 1644 la proclamó fiesta  nacional.

En la actualidad, sea cual sea la religión, el Día de la Madre se ha convertido en una celebración universal. En España se celebra el primer domingo de mayo desde 1965, también lo celebran este día en Lituania, Hungría, Portugal y Sudáfrica.

Hoy es un homenaje a todas las mujeres que han decidido ser madres y si preguntáramos a cualquiera de ellas por su experiencia como madre dirían, sin error a equivocarme, que fue la experiencia que más orgullo les ha hecho sentir en su vida y es que las noches en vela, todos los sacrificios que han soportado fueron más satisfactorios que cualquier meta alcanzada, trofeo ganado o fortuna acumulada. No hay duda de que ser madre es el trabajo más difícil y al mismo tiempo el mejor de este mundo.

Mi más sincero agradecimiento y felicitación a todas y cada una de las madres porque en ellas se vislumbra: “la luz, la gracia, la dulzura y el encanto”.

Felicidades.

Cuenca, 7 de mayo de 2017. Primer domingo de mayo, Día de la Madre.

José María Rodríguez González.



miércoles, 3 de mayo de 2017

Visita guiada gratuita por la Iconografía del siglo XV en la Catedral de Cuenca

El espectacular mundo del siglo XV


Este sábado, día 6, primero del mes de mayo, a las 11 de la mañana en la Catedral de Cuenca, el investigador José María Rodríguez realizará un recorrido guiado por las arcadas góticas del siglo XV explicando el contenido iconológico e iconográfico de los iconos. 


Como se viene haciendo desde principio de año, gratuitamente se hará un recorrido explicativo de la iconografía existente en los arcos góticos (Duración aproximada una hora). Se pone en conocimiento del público que el próximo mes de junio no se realizará la visita por problemas de agenda del investigador.

Desde que finalizó la reforma de la girola de la Catedral, allá por el 1505, lleva la iconografía “marginalista” en los arcos góticos. Nació para dar a conocer mediante la zoología más familiar, lo bueno y lo malo de la conducta humana, para un pueblo falto de conocimiento en la escritura y lectura de textos. Fue a través de las imágenes talladas la manera que eligieron los eruditos de la época para trasmitir las enseñanzas bíblicas.


El contenido de esta iconografía, único en occidente al poseer zoología americana por su coincidencia, de la ampliación de la girola, ordenada por el Obispo Lópe Barrientos (Siglo XV), con el descubrimiento de América (1492).
A través de sus figuras se representan pasajes bíblicos y consejos catequéticos para seguir una vida ejemplar cristiana.

Cuenca, 3 de mayo de 2017

martes, 2 de mayo de 2017

Los gamones, vara de San José


El alma sólo entiende el lenguaje de las flores

No pasa desapercibida su presencia estos días en la Serranía de Cuenca, grandes espacios se ven poblados por los asfódelos floridos como varas al viento que con su flor blanca llena de color espacios junto a caminos y carreteras que se ven despobladas de pinos.

Puede llegar hasta un metro de altura su tallo. Es una planta herbácea, con raíces en forma de tubérculo, confundiéndose, a veces con un bulbo. Sus hojas son basales, líneas y rectas. Sus flores con blancas con tépalos blancos con un nervio verde central, formando racimos terminales densos en primavera y sus frutos tienen forma de cápsula ovalada.

Cuenta la historia que en Grecia los gamones eran llevados a las tumbas pensando que los muertos se nutrían de ellos, fue la planta funeraria por excelencia. En los antiguos mitos griegos el reino de Hades, que era la morada de los muertos a la que iban todos los mortales, la estancia estaba alfombrada de gamones porque era la flor preferida de la reina del inframundo, Perséfone, a quien siempre estuvieron consagrados los asfódelos. Se decía que las almas sólo entendían el lenguaje de las flores y era por ello que se les ofrecía los gamones como primicia de la primavera del más allá en los funerales.

Sus hojas y flores se han utilizado para adornar las calles de los pueblos al paso de la procesión del Corpus Cristi. Días antes de las festividad la gente salía con los burros al monte para cargar las alforjas con grandes cantidades de gamones. También se recogían para alimentar a los cerdos, con ello hacían que sus carnes fueran de un color rosado y con sabor muy agradable.

A parte del uso ornamental también se ha usado con fines medicinales, como tónico, diurético y laxante. Antiguamente se consumían los tubérculos pero desde que se descubrió la asfodelina, que está catalogado como un antibiótico, se desaconsejó su consumo.

A los gamones o asfódelo se le asignó el nombre de vara o varilla de San José al coincidir su floración con la festividad de San José Obrero.

Cuenca, 3 de mayo de 2017


José María Rodríguez González.

lunes, 1 de mayo de 2017

El diente de león o amargón

 La gran flor compuesta se cierra durante la noche y se abre de día;


Hoy mientras paseábamos por la laguna de Uña he visto cientos de dientes de león y me he puesto a buscar el porqué de su existencia. Esta planta es tan común que pocos son los que se detienen a admirar su bonita flor y me he puesto a hacerle fotos. Si creciese sólo en lugares apartadas, sería mejor tratada; pero esta planta es una intrusa. Si arrancamos las plantas enteras con sus tallos y raíces al cabo de pocos años las volveremos a tener instaladas en los mismos lugares de donde las habíamos desterrado.

El diente de león produce una gran cantidad de semillas ¿Has probado alguna vez a soplar con fuerza las cabezas algodonadas del diente de león? Si lo ha hecho, recuerda lo bellas que eran aquellas semillas que volaban como pequeños globos. En el lugar en que estaban asentadas queda después una señal. Recordarás también la manera cómo volaban; al caer al suelo, lo hacían del mismo modo que un hombre cuando baja en paracaídas.

La semilla se compone de una parte sólida, que pesa más y se coloca siempre hacia abajo y de un tallito en  cuyo extremo aparece una corona de pelos suaves y blancos (vilano), que es la que mantiene la semilla algún tiempo en el aire. La semilla se deja arrastrar por el viento y por último, baja lentamente al suelo, donde se entierra. Allí germina y da lugar a otra planta de diente de león.

Las hojas de esta planta forman un rosetón verde que descansa en el suelo alrededor del tallo. El tallo de la flor se levanta relativamente a bastante altura, y en su extremo se abre una brillante inflorescencia amarilla en cabezuela. La gran flor compuesta se cierra durante la noche y se abre de día; cuando el día es muy obscuro, por estar nublado las flores del diente de león permanecen cerradas.

El diente de león posee gran cantidad de propiedades, siendo un importante depurativo tanto del hígado como del sistema digestivo.


Ha sido considerado como un buen aliado para alguno de los problemas del hígado, ya que es muy depurativo, además de utilizarse para la falta de apetito, las molestias estomacales, los gases, para algunos de los problemas de los riñones, el dolor de articulaciones, los dolores musculares, el eczemas y para los moratones.

Son cosas curiosas de la naturaleza que en esta primavera podemos observar y disfrutar del encanto de lo pequeño.

Cuenca. 1 de mayo de 2017


José María Rodríguez González

Ser feliz con poco


La felicidad esta en las cosas pequeñas que te rodean

Vivimos en una sociedad consumista donde nada es suficiente, la sociedad es un reflejo de lo que somos. La realidad es que necesitamos cosas porque el entorno nos lo requiere. El consumo exacerbado es algo cultural que surge por el abaratamiento de costes y la masificación de la producción. Son las marcas y las empresas las que generan las inercias de compra, por eso merece la pena reflexionar sobre ¿porque nos sometemos a esas necesidades ficticias?


Puede que tengamos la necesidad material de poseer todo aquello que nos ofrecen y es estimulante a nuestros ojos, pero realmente no nos hace felices. Una vez que lo tienes pierdes el anhelo de la posesión. Es cierto que al comprar algo sentimos satisfacción, pero es dudoso que seamos más felices una vez poseído.

La felicidad se alcanza a través de las experiencias que nos hacen crecer como personas, con todo aquello que nos ayuda a establecer una buena relación con los demás.

Tal vez si experimentamos con la eliminación de todo lo que nos es superfluo veremos que es posible vivir con menos y no sentir que nos falta algo.

Todos buscamos ser felices, esperando que pronto llegue el fin de semana para encontrar esos momentos de tranquilidad para disfrutarlos haciendo lo que nos apetece y con quien nos agrada su presencia. Aprendamos a disfrutar de las pequeñas cosas. Asumir que se puede vivir con menos es sobre todo una postura ética que tiene que ver con identificar tus verdaderas necesidades y administrar tus recursos incluido tu tiempo.

Inculquemos a nuestros hijos los valores que les permitan ser conscientes de lo que tienen y de lo que de verdad necesitan, no nos obsesionemos con la posesión de cosas cuando al final sólo nos queda en el recuerdo las experiencias vividas con otras personas, vacaciones, viajes, momentos que hemos compartido y hemos experimentado el placer de ser queridos.

Cuenca, 1 de mayo de 2017

José María Rodríguez González.